Mauro Di Franco, quien forma parte del Programa Ajedrez de la ULP, obtuvo el título que otorga la FIDE.

“Esto empezó hace muchos años, cuando la ULP me convocó para trabajar en el Programa Ajedrez. En una ocasión viajé a un torneo en Carlos Paz, vi el desempeño de los árbitros y me llamó la atención. Luego, surgió la idea de fomentar el arbitraje de ajedrez en la provincia porque necesitábamos árbitros para la organización de torneos. A partir de ahí comenzó mi carrera”, comentó Di Franco.

En ajedrez, el arbitraje se divide en distintas categorías. En cada una de las instancias se debe realizar una capacitación, que varía según los diversos niveles. “Hay que aprobar los cursos y, posteriormente, realizar las normas, que son las prácticas. La dificultad fue aumentando a medida que iba progresando, por lo que esto no hubiera sido posible sin el apoyo de la ULP”, destacó el árbitro.

Di Franco empezó a jugar al ajedrez a los 14 años, en Quines, y en 2005 –previo al Mundial de Ajedrez en Potrero de los Funes– se convirtió en uno de los impulsores de la escuela municipal de ajedrez en su pueblo. Los desafíos continuaron cuando se sumó en 2006 al Programa Ajedrez: “Empezamos a trabajar con niños, jóvenes y adultos de distintas localidades y parajes. El fruto de toda esta tarea está a la vista: hoy San Luis es referente mundial en esta disciplina”.

Finalmente, se refirió a la importancia de contar con el título otorgado por la FIDE: “Esto le permite a San Luis tener autonomía para organizar cualquier evento a nivel mundial. También brinda la posibilidad de capacitar a otros árbitros y fomentar aún más el ajedrez. El respeto de las reglas y por el rival es algo que inculcamos y queremos que los chicos aprendan. Y tener árbitros que sepan hacer respetar las reglas, fomenta en nuestros chicos el aprendizaje de ajedrez”.

 

Nota: Prensa Universidad de La Punta.

Foto: Axel E. Seleme.