Pertenecen a la primera promoción y comenzarán a trabajar como contratados.

“Ustedes ingresan a un Estado que los abraza con el corazón, porque es un Estado ordenado”, dijo el ministro de Seguridad, Ernesto Nader Ali.

“Qué bueno es tener un Estado con recursos para poder brindarles soluciones y futuro a estos jóvenes puntanos que nos hacen sentir orgullosos”, aseguró Ali, quien agregó que en el transcurso del año trabajarán para mejorar las condiciones laborales de los flamantes egresados.

La emotiva ceremonia se realizó este martes al mediodía en La Punta, en el Centro de Convenciones que estuvo colmado de familiares y amigos.

“Dejaron de ser simples guardianes para convertirse en dignos exponentes de un servicio social que exige competencia, formación apropiada y una armoniosa cooperación entre todos sus miembros”, dijo el rector del Instituto Superior de Seguridad Pública, Oscar Magni Oga.

“Tengan presente que para ser plenamente justos deberán ponerse en el sitio de los privados de la libertad y comprender sus razones y necesidades”, leyó.

Magni además apuntó que el Instituto “lleva la vanguardia en el país en la tarea de formar efectivos penitenciarios” y destacó, tras hacer una breve reseña histórica del servicio, que los jóvenes reciben un salida laboral inmediata.

Por su parte, la ministra Educación, Natalia Spinuzza, consideró: “Han sido formados para que puedan garantizar los derechos humanos y tratar de forma equitativa a toda persona que se encuentra en el servicio penitenciario.”
En el acto se premiaron a tres mujeres y tres varones como mejores promedios.

 

“Estamos muy orgullosos a pesar de todos las dificultades que habían en el medio”, indicó el egresado Franco Lagos, de 23 años, que obtuvo el tercer promedio.

También se reconoció públicamente al alumno Emanuel Villafañe, quien durante la práctica evitó una fuga en el Servicio Penitenciario. “Es un orgullo también para mi familia”, señaló agradecido.

Durante 9 meses los jóvenes recibieron formación en derechos humanos, legislación penitenciaria, psicología criminal, ética profesional, defensa personal, adiestramiento físico, técnicas penitenciarias, derecho penal, armas y tiro, entre otras.

“Estoy feliz y emocionada. Me costó muchísimo porque trabajaba aparte y al final se logró. Es un futuro”, sostuvo la egresada Nadia Alaniz acompañada por sus dos hijos.