Corre en karting en pista de asfalto. Actualmente participa en tres campeonatos: Argentino, Cordobés y Mendocino.

Ignacio Ariel Balmaceda es un amante de los fierros. Con tan sólo 12 años corre en karting, actividad que abrazó hace ocho temporadas. Actualmente participa en tres campeonatos: Argentino, Mendocino y Cordobés, en todos es serio protagonista y siempre está en los lugares de podio.

Se crió en una familia “tuerca”. Su abuelo Héctor corrió en el Provincial Cordobés. Su papá Ariel participó en categorías zonales como así también en el Turismo Nacional, Top Race, Procar 4000, Desafío Focus, Turismo 4000 Argentino, entre otras. Y como en casa se hablaba todo el tiempo de autos, “Nachito” se empezó a entusiasmar y pidió un karting. Este romance por la categoría escuela comenzó a los 4 años, y sigue. “Voy a correr hasta los 15 años en karting y después la idea es pasar al TC Pista. Me encanta lo que hago y ojalá pueda continuar”, dice con seguridad y las ganas propias de un nene de su edad.

Cursa el primer año en el Colegio Don Bosco. Se levanta todos los días a las 6:00 para ir a la escuela. Sale a las 13:40. Almuerza. Duerme un rato la siesta y va al gimnasio para estar de la mejor manera frente a cada prueba que le toque el fin de semana.

Su primera carrera fue en Naschel. Un circuito de tierra. Ahí hizo sus primeras armas, hasta que la pasión lo fue atrapando y la familia hizo un gran esfuerzo para que pegue el salto de calidad. El asfalto lo esperaba. La transición no fue fácil, pero con muchos giros encontró la manera. Le tomó el gustito. Hoy se siente muy cómodo en esa superficie.

El circuito “Pirín Gradassi”, de Colonia Caroya, lo tiene como uno de los grandes protagonistas de cada fin de semana. Pero el piloto puntano no se duerme en los laureles; y cuando no hay actividad en Córdoba, se va a correr a Mendoza o al Argentino. “Girando y girando es como se agarra experiencia y se pulen los detalles. Es la única forma de progresar y de estar cerca de los puestos de punta”, afirma “Nachito”.

Pero este pibe de 12 años también disfruta de otras cosas. Es feliz en el cole compartiendo con sus compañeritos vivencias propia de la edad. Se desvive por los fideos con crema que le hace su abuela María Rosa; o los asados del abuelo Héctor. Ama los fierros, pero no por eso deja de lado las otras cosas.

Si bien es cierto que sus ídolos son Ayrton Senna y Michael Schumacher, no se cansa de decir que su referente es su viejo. “Por él corro y es quien está siempre a mi lado apoyándome en todo. Es un gran papá”, dice. Se miran. Los ojos toman un brillo distinto. Es el amor en la máxima expresión.

Ignacio sabe que para llegar tiene que trabajar mucho. Y lo hace. Tiene un calendario muy apretado. El 27 de agosto compitió en Mendoza. El 3 de septiembre lo hizo en Córdoba y el fin de semana del 10 del mismo mes correrá en el Argentino. Así es la actividad de este muchacho, que según dice su papá Ariel, primero aprendió a manejar y después a caminar. Nachito se hace camino al andar.