Tiene 16 años y juega desde los 6. Viene de una familia polista. Su papá Juan Carlos y su hermano Ezequiel juegan en Los Sauces de Concarán.

Milagros Sánchez tiene 16 años y juega desde los 6 al polo.

Milagros Sánchez tiene 16 años y juega desde los 6 al polo.

A los 6 años comenzó a taquear. Primero lo tomó como hobbie y después descubrió que el polo era su pasión. Hoy, con 16 años, Milagros Sánchez es un diamante en bruto y quiere que esta disciplina deportiva sea su medio de vida. Nació en una familia polista. Su papá Juan Carlos y su hermano Ezequiel juegan en Los Sauces de Concarán.

El mayor deseo de Mili es vivir del polo. Le gusta el ambiente que se forma, la conexión con los caballos, estar en la caballerizas, ver si el ejemplar está bien. Para ella, entrar a una cancha es desconectarse de todo.

Tiene como ídolo a Adolfo Cambiaso, y a pesar de su corta edad tuvo la suerte de conocer otros países gracias a este deporte. Compitió en Chile y Paraguay. Ganó torneos en Villa Dolores, San Juan, Córdoba, Ascochinga, Trenque Lauquen, Mendoza, San Luis, Río Cuarto, Santa Fe, y también Buenos Aires. Lo más destacable es que con tan sólo 16 años, pudo jugar dos veces en Palermo.

Se las ingenia para dividir de la mejor manera su tiempo. A la mañana cursa el quinto año en el Colegio Nº 27 de Concarán. A la tarde se acomoda para ir a taquear, porque también va a inglés, a educación física y al gimnasio. Y como si esto fuera poco, también hay lugar para la familia y las amigas, que siempre la acompañan en su pasión. Los fines de semana es todo polo. Si no es competencia, va a las instalaciones de Los Sauces.

Milagros con sus padres.

Milagros con sus padres.

Cuando hace dos años fue por primera vez a Buenos Aires, tuvo la chance de jugar con Lia Salvo (9 goles de hándicap). Muchos la marcan a Lia como la mejor del mundo. Y hoy en día, todavía tiene contacto. Jugaron cinco copas juntas y hace unos días recibió un lindo mensaje en el que la crack del polo la llamó para ser de la partida de un certamen en octubre.

Milagros no se conforma con lo que consiguió. Siempre redobla la apuesta. Va por más. Trabaja duro para mejorar. Este año se jugará el Abierto Femenino de Polo, y esta piba de mirada dulce y que ama a los caballos tiene muchas posibilidades de jugar, ya que recibió la invitación de tres jugadoras inglesas. Sería lo más para Milagros. Ser parte de un campeonato en la “meca” del polo, es como tocar el cielo con las manos. Lo que siempre soñó. Y está a nada de lograrlo.

Cuando piensa que jugará el Abierto Femenino, se acuerda de su “lelo” Pedro, cuando le enseñaba a andar a caballo, sin que ella todavía supiera caminar. Mamá Marcela, mucho tiene que ver en todo esto. Es su gran puntal, junto a Juan Carlos (papá) y Ezequiel (hermano). Los Sánchez son una gran familia que llevan el polo en la piel. Cada uno tiene su obligación, pero siempre hay lugar para cabalgar, taquear y jugar.

Milagros tiene un gran futuro, pero no quiere saltear etapas. Lo que a los 6 años comenzó como un juego con los caballos, hoy es su vida. Su pasión. Tiene talento y coraje, dos fundamentos vitales para jugar al polo.