Alumnos de Agronomía, de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), trabajan en un proyecto cuya meta es lograr ejemplares exóticos y sumarlos a la forestación de la Cuenca del Morro, y así contribuir a las acciones tomadas frente al fenómeno acuífero.

Los alumnos de la UNSL junto a Jorge Oste, responsable por parte de la Municipalidad de Villa Mercedes, en la forestación de la Cuenca del Morro.

Los alumnos de la UNSL junto a Jorge Oste, responsable por parte de la Municipalidad de Villa Mercedes, en la forestación de la Cuenca del Morro.

El nacimiento de nuevos cauces, con las complicaciones surgentes tanto para zonas urbanas como para establecimientos agropecuarios y ganaderos, se convirtió desde el año pasado en un asunto de Estado, en cuyo marco, el Gobierno de la Provincia adoptó una serie de medidas para contrarrestar los efectos de las implosiones de napas subterráneas. Una de las decisiones inmediatas y de mayor impacto para tal fin es la forestación, tras establecerse que la falta de flora que consuma el agua emergente agravaba aún más la situación.

Diversas instituciones de San Luis y de otras provincias, incluso del ámbito nacional, como también particulares y agrupaciones de diferente orden se suman a la campaña, como el reciente caso de un grupo de futuros ingenieros agrónomos que, de la mano de un novedoso proyecto, participan en la causa.

Camila, Ignacio, Juan Ignacio y Matías, tras interiorizarse sobre la problemática y la eficiencia que representa la forestación, tras hablarlo con sus docentes diagramaron la producción de especies exóticas, “cuyas características son el alto grado de absorción, que las hace ideales para ser plantadas en la zona”, explicaron.

Por exóticas acotaron que “se trata de ejemplares no propios de nuestra zona, como sauces, olmos y plátanos, para recuperar de manera más rápida el suelo y alcanzar el balance hídrico, para luego sumar las especies nativas como el algarrobo y el caldén, entre otros”.

Con el apoyo de la Escuela Agraria, la Intendencia de Villa Mercedes y la UNSL, estos jóvenes se aprestan a comenzar en breve con la implementación de esta idea altruista, “que implica comenzar con semillas, propiciar el proceso de germinación y concluir con la plantación de las especies en la cuenca, cuya proyección estimada podría arrojar como resultado entre 2.000 a 3.000 ejemplares a fin de año”, concluyeron.

 

Nota: ANSL.

Foto: Chiche Herrera.