Los jóvenes sirios provenientes de Homs vivirán en las residencias de la Universidad de La Punta. Un tío abuelo, Antonio Hannun, quien reside desde el 91 en la provincia, los acompañará en el proceso de adaptación.

Ya son veinte los refugiados en la provincia. Este jueves, cerca de las 9:40, los hermanos pisaron suelo puntano y se fundieron en un abrazo con su tío abuelo, quien hace diez meses comenzó a hacerse eco de la necesidad de buscarles un nuevo horizonte, lejos de la guerra.

“Gracias a la provincia por darnos esta nueva oportunidad de empezar una nueva vida”, expresó en inglés Tamer, de 23 años, junto a su hermano Maher, de 21, quienes arribaron acompañados por  el vicegobernador Carlos Ponce y la encargada del Corredor Humanitario San Luis, Liliana Scheines.

Los jóvenes indicaron que estuvieron nerviosos cuando salieron de su tierra natal, la tercera ciudad más importante de Siria, y ahora aseguraron estar más tranquilos, con posibilidades de dedicarse a sus proyectos culturales.

“Hace 7 años que no los veo. Van a estar en la ULP con las otras familias refugiadas y los fines de semana en casa, ya les tenemos las camas preparadas”, indicó Antonio.

“Ellos han elegido a San Luis y eso es muy importante”, subrayó el vicegobernador.

Al recibimiento también asistió la secretaria de la Juventud, Eugenia Catalfamo, familias refugiadas en la provincia y funcionarios.