Alberto Rodríguez Saá cumplió con la palabra empeñada y el Club Victoria tiene un estadio de primer nivel.

El gobernador Alberto Rodríguez Saá, durante una de las visitas a la obra, calificó a la misma como “un acto de estricta justicia, ya que Victoria es uno de los clubes más antiguos de San Luis, y uno de los que menos ayuda ha recibido”.

Por eso cuando el gobernador dejó inaugurados las tribunas, el césped y el sistema de riego del campo de juego durante la tarde del jueves, se entendieron sus palabras finales: “Gracias por la paciencia, por levantar la bandera del club, por poner tanto en la cancha”. El sentido mensaje de Alberto era para la gente del “Albinegro”, que copó una de las tribunas donde se erigió el acto con banderas, música, color y alegría.

Rodríguez Saá se comprometió a poner las luces en el flamante estadio, apto para 4.500 personas, cuando el equipo llegue al Federal “C” de AFA. Mientras, instó a seguir trabajando: “Inmediatamente van a empezar las obras para hacer los baños y cerrar la pared de atrás de las tribunas, porque acá vamos a hacer las escuelas generativas de fútbol, donde todos los muchachos del barrio pueden venir a la escuela a jugar y aprender. Están en las mejores condiciones para hacerlo”, concluyó.

“De no tener nada a tener este estadio es una alegría inmensa, imposible de describir”, señaló Marcelo Jofré, uno de los capitanes del SC Victoria. Un histórico, Humberto “Chicharra” Baigorria, el domingo se pondrá los “cortos” para el juego entre las glorias del Sporting Club vs “El Resto del Mundo”, como calificó Alberto al equipo de glorias del fútbol argentino, y expresó: “Esto lo conozco de raíz, y ver en lo que se convirtió es un orgullo. Gracias Alberto, es algo especial para nosotros”.

Finalmente Néstor “Pucho” Gutiérrez manifestó: “A nosotros nos tocó jugar siempre de visitante pero acompañados de nuestra gente y Victoria es eso: la gente que vos ves, el barrio, la camiseta, los colores nuestros y hoy con un agregado aparte: tener nuestro lugar, nuestra fortaleza”.

Nota: Adolfo González.

Fotos: Malvina Urquiza.

Video y edición: Martín Micali.