“Yo les voy a ayudar. Agenden mi número y nos comunicaremos. Los chicos tienen que tener los elementos para jugar y hacer su deporte. Sobre la falta del predio lo vamos a trabajar, pero primero hay que organizar el club. Que tenga su comisión directiva. Pelotas y camisetas no pueden faltar, cuenten conmigo”, expresó Adolfo Rodríguez Saá, y los pibes de Los Gladiadores de La Punta se emocionaron. Eran chicos de 7, 8 y 9 años, que sonrientes miraban y escuchaban al senador nacional. La escena se desarrolló en La Punta, durante la mateada que Adolfo compartió con vecinos de distintos barrios. Durante el encuentro, deportes y cultura para los jóvenes fueron los ejes de los pedidos que la gente le hizo al ex gobernador.

Deportes y cultura, ejes de los pedidos que los jóvenes le hicieron a Adolfo en la ciudad de La Punta.

Deportes y cultura, ejes de los pedidos que los jóvenes le hicieron a Adolfo en la ciudad de La Punta.

Entre mates y tortitas, Rodríguez Saá respondió todas las inquietudes de la gente y recibió en sus manos cartas y carpetas con proyectos personales y grupales que decenas de vecinos le acercaron. “Voy a leer y responder todo, como siempre hice. Gracias por tanto cariño y tanta confianza”, les dijo a dos mujeres que lo recibieron con abrazos.

La mateada tuvo lugar en la casa 11 de la manzana 112 en la Licitación 1, al norte de La Punta. Allí cientos de personas, grandes y chicos, pidieron que los ayudara a mejorar la vida deportiva y cultural de la ciudad. Las chicas del hockey de La Punta (que ahora incorporaron varones) pidieron a Adolfo que los ayude a conseguir un predio propio.

Más tarde la pequeña Sasha García, una nena de 9 años que ya se destaca en la música lírica, cantó “No llores por mí Argentina” y se llevó todos los aplausos y un beso de Adolfo. El papá de Sasha le pidió al legislador colaboración para respaldar la carrera que sueña emprender su hija. Rodríguez Saá prometió ponerlo en contacto con el talentoso tenor puntano Rodrigo Ortiz: “Él le ayudará muchísimo. Ya recorrió un gran camino en su carrera. Es un desafío difícil, que requiere mucha exigencia. Pero Rodrigo los aconsejará y les dará una gran mano”, respondió.

Choris y sonrisas

 

Cuando caía la tarde, entre besos y abrazos con la gente, Adolfo partió rumbo a la Licitación 22. En la casa 16 de la manzana 12 lo esperaban más vecinos de La Punta, pero esta vez con una choripaneada. Una batucada lo recibió y él, totalmente distendido, se encargó de preparar los choripanes para los militantes que llenaron el quincho familiar, que resultó pequeño ante la convocatoria.

El senador nacional bromeó con la gente, repartió los sandwichs, se tomó decenas de fotos y también escuchó necesidades de vecinos de esa zona. También se llevó más cartas y carpetas que prometió analizar y responder. Antes de la despedida recibió otra invitación para compartir más tardes en La Punta. Y Adolfo prometió cumplir con esa convocatoria muy pronto.