Así lo expresaron George y Georgina, el matrimonio sirio que junto a sus dos hijos llegaron a la provincia como parte de las acciones que lleva adelante el Gobierno de San Luis con los refugiados, como Estado Llamante.

La familia siria llegó a la provincia el pasado 31 de mayo.

La familia siria llegó a la provincia el pasado 31 de mayo.

George y Georgina escaparon de la guerra de Siria en busca de nuevos horizontes y un futuro mejor. Tienen dos hijos: Edmond de 8 años y Marita de 3 años. El pasado 31 de mayo arribaron a territorio puntano. San Luis, como Estado Llamante, los acogió y les dio la bienvenida en el marco del Corredor Humanitario del cual es integrante.

Junto a sus hijos y otras familias sirias viven en las residencias de la Universidad de La Punta (ULP), en un ambiente de tranquilidad y seguridad, lejos de la guerra. El matrimonio, oriundo de Alepo, hizo hincapié en la importancia de que en San Luis ya hubiera familias sirias. “Habíamos escuchado acerca del programa que tiene San Luis con los refugiados. Al principio, teníamos un poco de miedo, pero los sirios que ya vivían aquí nos contaron cómo era todo en esta provincia y decidimos venir. San Luis es un lugar muy seguro y eso nos ha gustado mucho”, expresó George, quien tiene una amistad de hace años con Joseph, otro de los refugiados sirios.

Con respecto a la adaptación de los menores –el hijo mayor del matrimonio concurre a la Escuela Generativa “Corazón Victoria”–, George contó: “Están muy felices porque se están adaptando muy bien. Estamos muy contentos porque ellos pueden jugar con otros chicos y más felices aún porque aquí está el hijo de Joseph, uno de mis amigos”.

Por último, Georgina destacó el trato que ha recibido de los puntanos: “He notado que acá se respeta mucho a la mujer y eso es muy bueno; realmente estoy muy feliz en esta provincia. Nos han tratado de igual a igual y no han hecho diferencias”.

 

Nota: Prensa Universidad de La Punta.

Foto: Axel E. Seleme.