La ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, participó de las 1as Jornadas de Investigación en Ciencias de la Salud, organizadas por la Universidad Católica Argentina, donde expuso sobre la investigación científica y el avance tecnológico en las Ciencias Médicas.

Alicia Bañuelos: “La investigación es una manera de mirar la vida”.

Alicia Bañuelos: “La investigación es una manera de mirar la vida”.

Este viernes, en el auditorio “Santo Tomás Moro” de la Universidad Católica de Cuyo, se llevaron a cabo las Jornadas de Investigación en Ciencias de la Salud, de la que participaron alumnos, docentes y graduados de la Universidad. Pasadas las 9:30, la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, disertó sobre “Ciencia y Tecnología en las Ciencias Médicas”.

La ministra inició explicando que “en los últimos 50 años la humanidad ha tenido cambios que han sido brutales; la población mundial aumentó en 2000 millones de personas, la esperanza de vida aumentó en 25 años y el porcentaje de personas analfabetas paso del 50% de la población al 25%”. “Viendo estos números, estoy convencida de que todas las visiones negativas de lo que está pasando a la humanidad están equivocadas; cuando la gente dice que ‘todo tiempo pasado fue mejor’ se equivoca. Todo tiempo pasado fue peor y todo tiempo futuro será mejor”, detalló.

“El aumento de la población y envejecimiento de la población se debe a la revolución científica y tecnológica de la que formamos parte”, destacó.

Bañuelos explicó que esta revolución está basada en la ley que formuló Gordon Moore. La ley de Moore expresa que aproximadamente cada dos años se duplica el poder de procesamiento en un microprocesador. A pesar de que la ley originalmente fue formulada para establecer que la duplicación se realizaría cada año, posteriormente Moore redefinió su ley y amplió el período a dos años cumpliéndose desde 1965 hasta hoy.

“Es la justificación empírica de que la tecnología va hacia un mundo miniaturizado, veloz y barato. Esto quiere decir que podemos tener celulares y computadoras cada vez más inteligentes y cada vez más rápidas a un precio constante”, reflexionó.

La ministra expresó: “En todas las ciencias que usan a la computación como una herramienta para adquirir conocimiento o procesar información, la velocidad del desarrollo ha permitido procesar información y conseguir conocimiento más rápidamente”.

En la oportunidad ejemplificó que la decodificación del genoma humano: “Se terminó antes de lo previsto, porque en el medio aparecieron máquinas que podían secuenciar más rápidamente”. “La tecnología ha permitido a la ciencia avanzar más rápidamente, cada vez que esas ciencias tomaron de la informática herramientas más rápidas de procesamiento de información, esto ha sucedido en la medicina, en la genética, en las ciencias de los materiales, con la biotecnología”, relató.

“La velocidad con la que se adquieren conocimientos va a seguir aumentando y por esto es probable que lleguemos a vivir más de 100 años”, determinó.

En un artículo publicado por el Centro de Estadística Español, se indica que en España hay 16 mil personas que superan los 100 años y dentro de 50 años se espera que haya 222 mil personas que estén por arriba de los 100 años. “Seguramente vamos a mejorar la vida de esas personas, dentro de 50 años no van a ser los 100 años iguales a los de ahora y para esto es necesario investigar, es necesario entender qué ocurre, qué cambios están pasando y para esto se necesita investigación clínica”, indicó.

“El mundo ha cambiado absolutamente, no va a ser más como fue y va a seguir cambiando de esta manera acelerada”, planteó.

Bañuelos indicó que a lo largo de la historia de la especie se pueden identificar 3 grandes etapas: “La primera fue nuestra evolución biológica, hasta llegar a ser homo sapiens sapiens; después en el momento en que estamos es una evolución cultural, que avanza mucho más rápido que la evolución biológica”.

“Aprendemos, mejoramos, tomamos conocimiento, volvemos a mejorar; todo esto acelerado por las tecnologías que nos permiten procesar grandes volúmenes de información, hacer pruebas, conseguir mayor cantidad de conocimientos a través del uso de herramientas”, expresó la funcionaria.

Y agregó: “Pero nos dirigimos a otro mundo, un mundo donde las personas tal vez vivan 150 años, donde cada vez vamos a tener más dispositivos incluidos en nuestro cuerpo. Donde los cyborg van a tener una presencia común en la sociedad”.

“¿Nuestra sociedad está preparada para ese mundo que viene?, ¿tendremos que pensar si está bien que haya cyborgs?”, planteó Bañuelos e invitó a pensar en preguntas que se comenzarán a plantear en este contexto: “¿Cuántos chips tiene que tener una persona para que la sigamos considerando humana? ¿Cuántos chips tiene que poner en la cabeza para decir que aún cumple con las reglas humanas? ¿Quién va a decir estas preguntas? ¿Quién va a contestarlas? ¿Quién va a cambiar las leyes?”.

“Las sociedades deberán formar valores éticos para definir si los humanos futuros, estos del diseño intencional, estos que vamos a diseñar nosotros, van a tener diferentes condiciones que las nuestras. La sociedad está cambiando tan aceleradamente como la tecnología, pero todavía no tenemos todas estas respuestas”, reflexionó.

“Nadie tiene esas respuestas hoy, son problemas que hasta hace poco pertenecían a la ciencia ficción, no pensábamos que íbamos a tener robots o cyborg y que íbamos a tener que plantearnos cuáles son sus derechos”, expresó.

Bañuelos planteó a los jóvenes estudiantes que participaban de la jornada: “Tal vez ustedes van a pertenecer al grupo de personas que van a tener la obligación de responder estas preguntas. A través de la investigación, ustedes posiblemente van a encontrar alguna de estas respuestas y es probable que tengan que comunicárselo al resto de la sociedad”.

“El mundo que viene, el que ustedes van a vivir como profesionales formados, seguramente va a ser mucho más interesante que el yo viví, o el que mi papá o mi abuelo vivieron, porque hay muchísimas cosas más que podemos adquirir a través de la investigación y el desarrollo tecnológico”, destacó.

La ministra relató: “Hace 25 años empezamos a pensar que Argentina podía estar conectada al mundo a través de internet y hoy tenemos la facilidad de leer un trabajo de investigación al mismo tiempo que se está publicando. También podemos, en los pocos días siguientes, conocer a sus detractores o las objeciones que otras personas hacen al mismo trabajo”.

La ministra disertó sobre "Ciencia y Tecnología en las Ciencias Médicas".

La ministra disertó sobre “Ciencia y Tecnología en las Ciencias Médicas”.

“Esta posibilidad de que hoy podamos leer un trabajo científico y 15 días después a través de internet podamos leer las objeciones que se le hacen es una consecuencia de la época que vivimos; cuando yo iba a la escuela, uno tenía una cierta información y para cambiar un libro de texto, aunque hubiera un resultado importante, requería por lo menos de 30 años, entre que un trabajo se desarrollaba y esto llegaba como información para el público común”, relató.

Bañuelos resaltó: “En esta época vivimos continuamente con los nuevos resultados y los impactos que estos producen en nosotros, esto cambia la manera en que nosotros podemos participar en la elaboración del conocimiento y lo podemos hacer desde cualquier lugar”.

La funcionaria destacó que estas circunstancias brindan nuevas posibilidades: “Hace 50 años, y 30 años también, para poder participar en la construcción del conocimiento uno debía estar en el centro económico, cultural o de algún tipo; al sur del Cono Sur era excepcional el poder participar en la construcción del conocimiento, no teníamos ni los papers ni las revistas de especializadas que podríamos necesitar, estábamos lejos de poder participar de un equipo interdisciplinario que trabajara con personas en otros lugares”.

“Hoy, a través de internet, los recibimos con la misma velocidad en cualquier lugar del mundo, es decir puedo tomar el conocimiento de la misma manera que se obtiene en cualquier otro lugar de la Argentina o del resto del mundo”, determinó y agregó: “Puedo participar y trabajar colaborativamente en grupos de investigación que se forman con personas que viven en cualquier otro lugar del planeta”.

La responsable de la cartera de Ciencia y Tecnología indicó que “para poder continuar, contribuir y mejorar se necesita que muchas personas en muchas partes del mundo estén en condiciones de hacer investigación, esto es de presentar problemas, observar soluciones y contribuir al conocimiento mundial”

“Tenemos que mirar con mucha atención lo que pasa a nuestro alrededor, mirar con atención el hecho de que la población mundial envejece”, planteó.

Bañuelos explicó que “la investigación cuando uno la aprenda la lleva consigo el resto de su vida, es una manera de mirar la vida”.

“Me parece extraordinario que tanta gente joven esté hoy acá tratando de aprender esto; estoy muy agradecida por la invitación y espero haberlos entusiasmado de la misma manera y con la misma pasión que tengo por encarar cualquier trabajo que requiera un análisis profundo de lo que pasa a los humanos en el planeta y su evaluación posterior”, concluyó.

 

Nota y fotos: Emanuel Lorenzoni – Prensa del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Corrección: Berenice Tello.