Con 25 años de trabajos culturales en las cárceles, el periodista Ulises Naranjo recopiló producciones literarias atravesadas por temáticas similares pero que apuntan a la reflexión sobre la construcción colectiva de la seguridad.

Este jueves presentan Plumas y Sombras, antología de presos de Mendoza y San Luis.

Este jueves presentan Plumas y Sombras, antología de presos de Mendoza y San Luis.

Este jueves, a las 18:00, en la Feria del Libro de Mendoza, el periodista del diario digital MDZ, Ulises Naranjo, presenta una antología que contiene poemas y narraciones de internos de cinco penales mendocinos y en las unidades penitenciarias puntanas.

Mediante talleres de teatro, cine, literatura y música, Naranjo trabaja hace 25 años en las cárceles. Vino a San Luis, invitado por el profesor Fernando de Vargas, quien hace tres años coordina el espacio Literatura y Pensamiento del cual emergen las producciones creativas de hombres y mujeres privadas de la libertad en la revista “El Quijote”, que pronto lanzará la cuarta edición.

“Escribir no salva, lo sabemos, pero agrega valor a la duda y color a la caída. Por eso, aquí, en las cárceles se escribe: en los cuadernos, en las paredes y en el propio cuerpo -esa bandera-”, dice Naranjo en un artículo titulado “El milagro de esas palabras” que se publicó en dicha revista puntana. “Las palabras también -continúa- están presas y hacen lo que pueden, hasta terminar convertidas en una particular forma de la belleza en estos espantos que nos convocan. Es un milagro que sobrevivan las palabras a los rigores del día. Es un milagro que sigan abiertas, las palabras, después de tanta noche”.

Tras recopilar textos en San Luis, el periodista amplía su visión en el prólogo. “Los grandes postulados de la poética, desde el Romanticismo a la contemporaneidad, se cumplen a rajatablas e incluso, presas de la voracidad constitutiva que las distingue, van más allá, porque estas palabras están, en todos los casos –y de manera unánime y, tal vez, necesaria– apoyadas en el dolor, en la experimentación y en la ausencia, jueces olímpicos de lo genuino literario. Hay que leerlos, entonces, enarbolando la asunción de la génesis que los diferencia de los poemas paridos en ámbitos extramuros. Algún ojo más o menos atento dirá que, en efecto, se descuidan los detalles finos de la obra y será cierto. Sin embargo, la contundencia expresiva, la refundación de la palabra en manos esposadas, es una roca de extraordinaria pureza: hay que poner la oreja contra esa roca, pues, en su pecho, canta con preciosura la siempre huérfana desesperación. Sí: hay una música que es propia de estas páginas. Lo que tienen de ceguera, lo gana en hondura; lo que tienen de liviano, lo ganan en altura; lo que tienen de disoluto, lo tienen también de íntimo e incluso sanador”, explica Naranjo que proyectó en el servicio penitenciario puntano, su documental “No llegues hasta acá”, que trata sobre la vida en las cárceles de Mendoza.

En diálogo con ANSL, Naranjo analizó: “Los presos en general en Argentina responden todas a las condiciones básicas de vida. Son siempre gente humilde que ha abandonado la escuela en algunos de sus niveles. En Argentina el sistema encierra a gente pobre que ha cometido determinada clases de delitos, otros no son penados con cárceles, y entonces las similitudes son evidentes. Y a la hora de producir poesía tampoco hay diferencias en cuanto a los temas presentes: el ansia de libertad, lo duro que es el distanciarse de la familia, el reconocimiento de los propios errores, la presencia de la ausencia del amor”.

Según el autor, la capacidad para tomar buenas decisiones está directamente relacionada con el acceso a la educación. “El hecho de que estas personas puedan participar de este tipo de actividades culturales tiene que ser necesariamente nuestra apuesta para lograr un clima de mayor seguridad. Porque la única manera de conseguir sentirnos seguros es que todos participemos de la construcción de la seguridad desde la apropiación de lo público, en el partido político pero también en la iglesia o en el club de barrio en la biblioteca, en la plaza”, consideró Naranjo.

 

Actividades en el Servicio Penitenciario de San Luis

El director del Servicio Penitenciario, Ernesto Sáez, señaló que en los dos complejos carcelarios se desarrollan labores como herrería, carpintería, panadería, costura, artesanías, fabricación de blocks y huerta, más la cría de animales que se impulsa en la granja penal.

Además del taller literario, actualmente se dictan talleres de pintura, escultura y ciclos de cine. Asimismo se organizan diferentes actividades deportivas.

“Con el Ministerio de Medio Ambiente estamos en proyecto de formalizar un proceso de reciclado de distintos elementos en los dos complejos”, adelantó el director y agregó que se dictan talleres sobre bullying en las escuelas de la provincia.

Para el próximo mes, el servicio penitenciario planea sumarse al III Encuentro de Escritura en la Cárcel donde presentará la revista “El Quijote” y un documental hecho por alumnos de la Universidad Nacional de San Luis y de la Universidad de La Punta, que refleja las vivencias en el intramuro, detrás del portón verde.

Sáez subrayó la importancia de los espacios de expresión en las cárceles puntanas. “Contribuyen además a descubrir muchos talentos. Algunos internos han descubierto en el arte la posibilidad de generarse un futuro mejor y un cambio en la personalidad”, aseguró.

 

Nota: Matías Gómez.

Foto: Gentileza Ulises Naranjo.

Corrección: Berenice Tello.