Invitado por el Superior Tribunal de Justicia de la provincia, el gobernador Alberto Rodríguez Saá disertó en el Salón Blanco del Palacio de Justicia. En una charla amena reivindicó la figura y participación del pueblo puntano en la gesta libertadora.

El gobernador Alberto Rodríguez Saá disertó en el Salón Blanco del Palacio de Justicia.

El gobernador Alberto Rodríguez Saá disertó en el Salón Blanco del Palacio de Justicia.

“Feliz día del abogado para todos y para mí”, expresó el primer mandatario en alusión a que hoy, 29 de agosto, se celebra en el país el día de los profesionales del Derecho: “Se recuerda el nacimiento del gran abogado argentino y fundador de todos los principios, Juan Bautista Alberdi, nacido en 1810 en Tucumán”, dijo ante un auditorio conformado por magistrados, abogados, ministros del Ejecutivo, legisladores provinciales y funcionarios.

Se refirió además a las palabras del historiador y filósofo cordobés Olsen Ghirardi, quien más habló de Alberdi, y que en una de sus obras afirma que el abogado fue influenciado por Juan Crisóstomo Lafinur.

En una charla colmada de anécdotas y poblada por figuras reconocidas y otras anónimas, pero no por eso menos importantes en la historia de San Luis, el primer mandatario plasmó el San Luis colonial y su gesta en la Independencia.

“Karl Popper criticó algunas cosas sobre la historia y no le otorgó la categoría de ciencia, yo estoy cerca de eso y creo que la historia es un hermoso recuerdo del pasado  que pertenece más al género literario que a la ciencia, pero que es un género maravilloso que nos ayuda mucho a comprendernos, mirarnos y pertenecer. Cuando hablo de la historia de los puntanos lo hago con enorme cariño y exaltación y no le encuentro ningún pero, todo es lindo y todo está bien, esa es mi mirada, sobre todo cuando hablo del más grande de todos, el coronel Juan Pascual Pringles, hablar de él me llena de placer”, expresó Rodríguez Saá.

Si se habla de historia es primordial ofrecer un contexto histórico. En ese marco el primer mandatario se refirió al San Luis del 1812: “Según el censo de José Torre Revello teníamos una población de 16.837 puntanos, de los cuales 4.563 eran indios, 1.437 negros y mulatos, 25 españoles y el resto criollos”.

Ese año Juan Martín de Pueyrredón en carácter de preso llega a la provincia que era una cárcel abierta: “Trae los ombúes de su quinta de San Isidro a la Aguada de Pueyrredón y cuentan que era un excelente vecino con muchas luces”, expresó el gobernador y agregó: “Tenía un sobrino llamado Manuel quien escribió las memorias de su paso por la quinta de su tío, en ellas muestra el San Luis de esa época, que era muy triste y lleno de mitos y temores”.

“La economía era muy pobre y esa pobreza nos salpicó hasta hace muy poco tiempo, la gente vivía de las vacas, el mular, el tejido, las huertas con parras, nogal, duraznos e higueras, en Renca en cambio la economía era más importante debido a la artesanía de la madera. En ese marco se produce la Revolución de Mayo y San Luis comienza a cambiar”, manifestó Rodríguez Saá.

Desgranando la historia, continuó: “En el 14, el general José de San Martín se hace cargo de la gobernación y se nombra a Vicente Dupuy como nuestro gobernador; Dupuy no gobernó sin problemas, porque los puntanos no somos fáciles y el grupo federal que después gobierna San Luis del 20 en adelante es quien más problemas le trae, aunque no con la suficiente fuerza como para derrocarlo y aquí hay que reconocer que los puntanos nos manejamos siempre con bastante prudencia”.

Comienza aquí la participación de San Luis en la gesta sanmartiniana en la Independencia: “¿Fue una guerra de un pueblo sojuzgado contra una potencia como España?, ¿fue una guerra civil como plantea el profesor Víctor Saá?, ¿o fue una guerra de generaciones como afirma Jorge Luis Borges? Yo creo que fue de todo un poco”, dijo.

“Creo que lo que hay que rescatar es qué quería San Luis cuando se produjeron las etapas de libertad y la participación en los congresos nacionales o en el poder de lo que después sería la República, y esto es una constante, cuando San Luis ha tenido la palabra libertad, democracia, reglas de juego y constitución ha crecido en forma exponencial y cuando se le ha quitado y se le ha puesto una dictadura o una intervención federal siempre retrocedió”, reflexionó posteriormente el gobernador.

“El fundamento de por qué fuimos capaces siendo ‘un pueblo pobre con complejo de inferioridad’ dice Victor Saá, y me duele en el alma, de tener una participación tan enorme en la gesta sanmartiniana, yo rescato que fue San Martín y su liderazgo y los puntanos con todos sus dolores y condiciones”, agregó el gobernador y reivindicó la figuras de Saá afirmando que fue “quien escribió el mejor tratado sobre los puntanos” y la pluma de Antonio Esteban Agüero quien mediante su obra “Digo el llamado”, permite entender la gesta.

El primer mandatario plasmó el San Luis colonial y su gesta en la Independencia.

El primer mandatario plasmó el San Luis colonial y su gesta en la Independencia.

Continuando con el relato, el primer mandatario contó que San Martín visitó varias veces la provincia: “Debe haber deslumbrado a los puntanos con su amabilidad, su organización, sus sueños, su visión y su proyecto de patria, seguramente también contagió a Dupuy en una manera exagerada y enorme y el pueblo puntano, quien se debe haber sentido con mucha participación, se puso en armas”, expresó.

En ese marco, San Martín retomó su amistad con Pueyrredón y lo nombró director supremo: “Así se hace y la provincia queda aparentemente sin representante, por eso cuando leemos el Acta de la Independencia nos ponemos un poquito tristes, pero no, pongámonos contentos porque no pusimos la firma pero pusimos al presidente”, dijo el gobernador.

Se jura la independencia y los chasquis van por todo el país, los pueblos comienzan también a jurar y la participación de San Luis es patente; en ese contexto el primer mandatario recordó las palabras del general Olazábal a San Martín: “San Luis lo dio todo, gloria imperecedera a los puntanos”, dijo.

La figura de la valiente mujer puntana, representada en Pancha Hernández, fue el corolario de la charla: “Gloria a la mujer en la Pancha, que enamorada de su Dionisio contra viento y marea marchó con la tropa y no le aflojó hasta que San Martín aceptó su participación, puntana ella, un homenaje al amor y al Pueblo Puntano de la Independencia”, finalizó.

Nota: Mariela Arrieta.

Fotos: Luciano Grangetto.

Video: Martín Micali.

Edición: Fernando Testi.

Corrección: Mariano Pennisi.