Durante la jornada tecnológica organizada por la Universidad de La Punta, empresas, emprendedores e instituciones de San Luis y la región tuvieron la oportunidad de compartir sus innovaciones en robótica e impresión 3D. En esta nota, los casos del Grupo Estudiantil de Robótica de la Universidad Nacional de San Juan y la Tecnoteca de Villa María, Córdoba.

“Hay mucho por hacer en el campo de la robótica, pero con trabajo sabemos que las oportunidades llegan”, asegura Fabricio Emder, alumno de la UNSJ.

“Hay mucho por hacer en el campo de la robótica, pero con trabajo sabemos que las oportunidades llegan”, asegura Fabricio Emder, alumno de la UNSJ.

 

El 1º Congreso de Robótica e Impresión 3D organizado por la Universidad de La Punta (ULP) fue la oportunidad ideal para que instituciones, empresas y emprendedores compartieran su visión respecto a estas dos interesantes disciplinas, que están cambiando la forma en que interactuamos con la tecnología.

El intercambio de experiencias que se produjo durante toda la jornada tecnológica no hizo más que enriquecer el aporte que realiza la región a la era de la robótica. Una era que en San Luis dejó de ser un sueño para convertirse en realidad.

 

Los alumnos sanjuaninos que buscan innovar en robótica

Cuando Fabricio Emder decidió dejar San Luis para encarar sus estudios universitarios en la provincia de San Juan se planteó seguir perfeccionándose en robótica, la disciplina que había descubierto en los Talleres de Alta Competencia de la ULP. Pero nunca imaginó que en la “tierra del Sol” este tipo de conocimiento estaba reservado a los alumnos de posgrado.

De esta manera, decidió crear junto a otros compañeros el Grupo Estudiantil de Robótica de la Universidad Nacional de San Juan (GERUNSJ) un espacio extracurricular en el que los alumnos de Ingeniería Electrónica, Mecánica, Bioingeniería, Diseño Industrial y carreras afines, idean y llevan adelante proyectos relacionados con robótica, electrónica y otras tecnologías.

Pasaron algunos meses y los chicos tuvieron que sortear muchos obstáculos. Aún así, no bajaron los brazos y decidieron participar en importantes muestras y competencias e innovando en lo que más les apasionaba: la robótica. De esta manera lograron el reconocimiento de su casa de estudios y un espacio físico para desarrollar su actividad.

Hoy, los principales desafíos del GERUNSJ pasan por incursionar en la impresión 3D, desarrollar aplicaciones tales como un asistente vocal interactivo, seguir organizando jornadas de robótica, brindar cursos de capacitación y dar sus primeros pasos en el fútbol de robots.

“Desde este grupo estamos promoviendo un gran cambio en la forma de pensar. En San Juan ya no nos miran raro y respetan lo que hacemos. Hay mucho por hacer en el campo de la robótica y la electrónica, pero con trabajo sabemos que las oportunidades llegan”, afirma el joven puntano.

 

Villa María, la localidad que logró democratizar la impresión 3D

Hace algunos años, la Municipalidad de Villa María, Córdoba, asumió el desafío de promover la innovación tecnológica en los ámbitos de la cultura y la educación. “Nos planteamos cómo acercar la robótica educativa, la tecnología móvil y la impresión 3D -tecnologías que consideramos revolucionarias- a los niños, jóvenes y adultos de nuestra ciudad. Así fue cómo nació la Tecnoteca de Villa María”, recuerda Gustavo Cierra, quien está a cargo de este innovador espacio.

En 2014, la Tecnoteca dio un paso significativo al adquirir una impresora 3D y ponerla a disposición de las demandas cotidianas de la población. “Hablamos de una impresora que no está en el hogar de nadie sino disponible para todos. No se cobra por su uso, por los materiales ni por el tiempo. Esto hizo que la gente se apropiara rápidamente de esta tecnología”, cuenta Cierra.

Repuestos de automóviles, mates, fundas de celulares, flotantes para el carburador de una bomba potabilizadora de agua y hasta un accesorio clave que hacía funcionar a un secador de ropa discontinuado son algunas de las piezas que los vecinos de Villa María diseñaron e imprimieron con esta tecnología hoy tan en boga.

“Siempre se habla de la impresora 3D como algo inalcanzable y muy científico, pero la realidad es otra. Este tipo de tecnología se puede utilizar, también, para cosas domésticas y cotidianas. Si algo revolucionó la impresión 3D es la fabricación individual. Con este tipo de tecnología uno puede hacer lo que se proponga”, destaca Cierra.

 

Nota: Prensa Universidad de La Punta.

Foto: Camilo Moreno Cousinet.

Corrección: Mariano Pennisi.