Chlóe Denaes y Gautier Laurent estudian en la Escuela Nacional de Veterinaria de Alfort, Francia, y como parte de su proceso de formación decidieron venir a San Luis para realizar tres semanas de prácticas en el extranjero. Acompañados por especialistas del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, los estudiantes recorren las áreas naturales de la provincia y realizan trabajos en el Centro de Conservación de Vida Silvestre, ubicado en la Florida.

Acompañados por especialistas del Ministerio, los estudiantes recorren las áreas naturales de la provincia y realizan trabajos en el Centro de Conservación de Vida Silvestre.

Acompañados por especialistas del Ministerio, los estudiantes recorren las áreas naturales de la provincia y realizan trabajos en el Centro de Conservación de Vida Silvestre.

El Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción recibió a dos estudiantes franceses de veterinaria que decidieron venir a San Luis para conocer un poco más sobre la fauna puntana. Chlóe Denaes y Gautier Laurent estudian en la École Nationale Vétérinaire d’Alfort (Escuela Nacional de Veterinaria de Alfort – ENVA) y son integrantes del Centre d’accueil de la faune sauvage (Centro de ayuda a la fauna silvestre) que posee la institución educativa.

Como parte de su plan académico en la ENVA, los estudiantes deben realizar un trayecto formativo de tres semanas en el exterior. En esta dirección, Chlóe y Gautier llegaron a San Luis para trabajar en conjunto con la cartera ministerial en el Centro de Conservación de Vida Silvestre, ubicado en La Florida, y conocer las diferentes áreas protegidas de la provincia.

“Conozco muchos países pero no conocía Argentina. La fauna sudamericana no la conocíamos, esta es una oportunidad de conocer otro país, otra cultura y aprender cómo trabajan aquí. Nosotros tenemos un Centro de Vida Silvestre en la ENVA pero es muy diferente al de acá porque no tenemos la misma fauna y no tiene el mismo modo de funcionamiento”, aseguró Gautier, en un perfecto español.

Las diferentes lógicas de funcionamiento de los centros de conservación en San Luis y Francia responden a la realidad social que se vive en cada lugar. En tierras puntanas “los animales que llegan y pueden ser rehabilitados, los tratamos, los curamos y son liberados a su hábitat natural. Los que no pueden ser rehabilitados, porque tienen un problema mayor como puede ser que un ave haya perdido un ala, quedan con nosotros en las áreas protegidas y nos ayudan en lo que refiere a educación ambiental. Es un buen método para sensibilizar a la gente y que llegue el mensaje de concientización, de rechazo al mascotismo y al tráfico de fauna”, puntualizó el jefe del Área Flora y Fauna, Agustín González.

Por su parte, Gautier se tomó unos minutos para explicar cómo es la situación en su país de origen: “En Francia no hay tanto mascotismo como acá. No hay tráfico de especies autóctonas entonces no tenemos el mismo problema. Pienso que la educación sobre la vida silvestre es muy importante. Todos los animales que recibimos en nuestro centro no vienen de la policía como acá, sino de la gente que caminando se encuentra con animales heridos y nos los traen para que los curemos”.

Contentos con la experiencia que están viviendo en San Luis, y habiendo degustado el tradicional mate argentino, Chlóe y Gautier se quedarán en tierra puntana hasta el próximo 12 julio. La propuesta implica que sigan ayudando en el Centro de Conservación de Vida Silvestre y conozcan las áreas naturales protegidas. “Ya fueron a la Reserva ‘Mogote Bayo’ y, junto a los guardaparques, realizaron trabajos sanitarios con las llamas. La idea es llevarlos también a ‘Quebrada de las Higueritas’, ‘Bajo de Véliz’ y ‘Quebracho de la Legua’, porque les interesa conocer la fauna en cautiverio y la que se encuentra liberada en terreno”, concluyó González.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Pablo Lucero.