Por primera vez, San Luis tiene un campeón en MMA (artes marciales mixtas), se trata de Alejandro Ledesma que a sus 50 años, derrotó al brasilero Marcelo Barreira de 38. El combate se realizó el sábado en la ciudad santacruceña de Caleta Oliva. El hombre nacido en Buenos Aires, puntano por adopción, que se gana la vida entrenando y arriba de un taxi, superó todos los pronósticos, cumplió su promesa y se trajo el título a la provincia. Un ejemplo de sacrificio y perseverancia.

Alejandro “Casca Grossa” Ledesma es el nuevo campeón sudamericano de la ULLAMP.

Alejandro “Casca Grossa” Ledesma es el nuevo campeón sudamericano de la ULLAMP.

El “Casca Grossa” Ledesma escribió su nombre en los libros de historia de las artes marciales mixtas. Con esfuerzo, sacrificio, a base de entrenamiento y una pasión que arde en su corazón, derrotó al ahora ex campeón sudamericano, Marcelo Barreira. El brasilero llegaba a la Argentina como favorito por su edad, doce años menor que el argentino, sumado a sus antecedentes a lo largo de sus peleas, pero se topó con Ledesma.

Ledesma había esperado durante mucho tiempo esta oportunidad, quería tomarse revancha de su derrota ante el mismo rival, años atrás cuando se cruzaron en Chile y la suerte no lo acompañó en ese entonces. Lejos de bajar los brazos, ante el peso de los años, en un deporte de una exigencia física descomunal, el puntano se propuso una meta y este sábado la consiguió. Ahora “Casca Grossa”, quien divide su tiempo entre la familia, su gimnasio y su trabajo de taxista, es el monarca sudamericano y del Mercosul de la ULLAMP (Unión Latinoamericana de Luchadores de Artes Marciales Profesionales).

“Tengo la certeza de que voy a ganar ese título, quiero ganar el título y traerlo acá a San Luis, ser el primero que se traiga un título de MMA a San Luis”, dijo Ledesma antes de partir al combate de su vida, fue como él lo predijo.  Su historia no tardó en llegar a los medios nacionales que se hicieron eco del taxista de 50 años, que desde San Luis quería alcanzar un título de MMA. Un deportista que pregona el valor del trabajo duro, a través del cual las metas se puede alcanzar, una enseñanza que les trasmite a sus alumnos a quienes entrena en el gimnasio ubicado en la esquina de Sucre y España de la capital puntana.

Con la bandera de San Luis sobre sus hombros, “Casca Grossa” subió el sábado a la jaula en Caleta Oliva. Lo esperaba Barreira, el luchador de Brasil, país dominador por excelencia desde sus orígenes en las artes marciales mixtas. Pero desde el momento en que Ledesma puso un pie en el octágono, comenzó a escribirse una nueva página en esta historia.

La pelea, por tener título en juego, estaba pactada a 5 round de cinco minutos uno de descanso. Bastó sólo un round para que “Casca Grossa” se impusiera ante un rival que ante el primer intento de derribo, vio que los papeles empezaban a quemarse. La pelea avanzó los golpes sobre la humanidad del brasilero comenzaron a sentirse. Barreira optó por reiteradas infracciones,  el desconcierto se apoderó del luchador brasilero que no sabía cómo luchar contra el puntano. Golpes bajos, codazos antirreglamentarios y dedos en los ojos de Ledesma, fue el arsenal del que se valió el hombre de Brasil, ante un rival que se había preparado física y mentalmente para salir a ganar.

El árbitro de la contienda, advirtió en reiteradas oportunidades a Barreira, que a falta de 20 segundos del final del primer asalto, en el que dominó Ledesma, volvió a incurrir en otra falta grave, por lo que el juez terminó por descalificar al brasilero. “Me enojé con el árbitro, quería seguir luchando, era una pelea que había preparado por mucho tiempo, pero quería terminarla yo” dijo Ledesma luego del combate. “Lamentablemente la lucha se ensució mucho y el juez dictaminó la descalificación, pero a pesar de que el final no fue como uno lo esperaba, me quedé con el título y lo traje a San Luis, que es lo que fui a buscar”, sentenció “Casca Grossa”, quien ahora será el rival a vencer dentro de la categoría en la ULLAMP.

 

Nota y foto: Prensa – Secretaría de Deportes.