A guitarra limpia, con casi 25 años sobre los escenarios, el grupo folclórico Nacencia desplegará su repertorio basado en el dúo de Alfonso y Zabala. De Villa Mercedes para el futuro, este jueves a las 17:00.

Con casi 25 años sobre los escenarios, el grupo folclórico “Nacencia” desplegará su repertorio basado en el dúo de Alfonso y Zabala.

Con casi 25 años sobre los escenarios, el grupo folclórico Nacencia desplegará su repertorio basado en el dúo de Alfonso y Zabala.

Al escuchar cuatro diestras guitarras enraizadas a su tierra no sólo vibra el aire, un leve clamor se acomoda despacito en el rincón más íntimo de la memoria o en el corazón cuyano.

Es que el folclore atesora y trasciende. Así lo expresa con su vida Ceferino Guzmán, cantor y rítmica del conjunto. Su hijo Sebastián lo guía para afinar la guitarra, entre la marea de notas que despliegan el resto de los folcloristas en el living de la casa.

Una luz verde sobre el instrumento marca que está listo, grave para acompañar. Ceferino asiente. Empezó a perder la visión hace 36 años. Su esposa Elba, sus cinco hijos, sus compañeros y la religión lo alentaron a pulir su don musical.

“Me ha dado mucha satisfacción el grupo. He conocido distintos lugares del país. Me inicié a los 13 años haciendo música tropical y después estuve en Los Cuatro para Cuyo y unos meses en Las Voces del Chorrillero”, cuenta sonriente Ceferino, descendiente de músicos villamercedinos.

“La mayoría de las canciones cuyanas son poemas. Le hablan a la mujer, al amor, al árbol y eso me atrapó mucho”, dice Guzmán, quien aprendió a tocar de oído.

Para el conjunto este año es especial ya que el 11 de noviembre cumplen 25 años. Juan Ramón Zabala, segunda guitarra, expresa: “Seguimos siempre con los ideales que nos marcaron nuestros maestros Alfonso y Zabala, yo por ser sobrino del autor de la Calle Angosta, y ellos, los hermanos Guzmán, nacidos en la Calle Angosta, así que más tradición no podemos tener”.

Juan Ramón nació al sur de Villa Mercedes. Integró el Trébol Mercedino, grabó con Alfonso y Zabala y participó en Los Cuatro para Cuyo.

“Tenía un vecino que era fanático de Los Trovadores Cuyo, todos los domingos ponía un tocadiscos y yo lo escuchaba. Mi padre tocaba la guitarra y mi madre el acordeón”, recuerda en la fría noche del lunes durante el ensayo.

Juan Ramón Zabala es sobrino de uno de los autores de la Calle Angosta.

Juan Ramón Zabala es sobrino de uno de los autores de la Calle Angosta.

“Estuve en Fuerza Área y fui profesional de la Salud, ahora estoy jubilado. Se me hacía difícil llevar la carrera musical con mi profesión de radiólogo pero traté de brindarle la misma pasión a las tres cosas”, agrega.

Arraigados a la tradición, los guitarristas sienten el cambio generacional. “Lamentablemente cada vez se necesita más potencia para que la gente pueda escuchar y tendría que ser todo lo contrario, la música cuyana debería ser escuchada con todo el respeto que se merece por los autores y la memoria de tantos”, señala Zabala.

El nombre del grupo deriva de la palabra nacimiento y surgió por la “Tonada de la nacencia”, de Félix Dardo Palorma.

Los folcloristas han participado en múltiples festivales. Además grabaron en Mendoza y Buenos Aires. Ellos sostienen que apuntan al “folclore auténtico”, y en lo posible con “guitarras sin enchufe”.

“La guitarra me ayuda a la vivencia espiritual y lo hago con mucha pasión, con la satisfacción de haber alegrado tantos hogares y haber cosechado tantos amigos. Ese es el mayor cometido que uno puede lograr: hacer emocionar a la gente con nuestra música”, asegura Zabala.

A su lado, sentado en un sillón rojo, Alberto Guzmán puntea bajito. Quiere hablar poco frente a la cámara, quizás porque su primera guitarra conversa mejor. Hasta que el “Chato” se afloja: “Empecé a los ocho años por un amigo de mi padre. Don Rufino Lucero que era la tercera guitarra de Los Trovadores de Cuyo, ellos tocaban y yo los miraba. Cuando dejaban de tocar les agarraba la guitarra. Mi papá no quería que aprendiéramos a tocar la guitarra así que era todo a escondidas. Aprendí ligero”.

En Nacencia sostienen que apuntan al folclore auténtico.

En Nacencia sostienen que apuntan al folclore auténtico.

El músico de 67 años también habla del presente: “Se ha modernizado mucho la música cuyana y me duele un poco que la hayan desvirtuado como decía Hilario Cuadros”.

Víctor Torres es tercera guitarra, comerciante y comparte su historia: “Hace cinco años que estoy y me siento sumamente orgulloso de que este prestigioso grupo haya depositado su confianza en mí”.

La presentación del cuarteto será este jueves a las 17:00. Habrá guitarras, o morteros -como las llamaba Antonio Esteban Agüero- “en cuya ancha boca se muelen las uvas de la cueca, el maíz de la zamba y el trigo natal y comunero que después será pan en las tonadas”.

Nota: Matías Gómez.

Corrección: Berenice Tello.

Fotos: Ignacio Mauro.

Video y edición: Maximiliano Bravo de Laguna.