Fue como parte de un ciclo sobre accesibilidad, que brinda la cartera social en los colegios para reflexionar sobre las dificultades que deben afrontar a diario los discapacitados para desplazarse. Participaron alumnos de los últimos años del secundario.

Los chicos del "Mauricio P. Daract” participaron de un taller sobre ambientes inclusivos

Los chicos del “Mauricio P. Daract” participaron de un taller sobre ambientes inclusivos.

Profesionales del Subprograma Protección y Promoción a las Personas con Discapacidad, dependiente del Ministerio de Inclusión Social, visitaron ayer el Colegio N° 8 “Mauricio P. Daract” para ofrecer una nueva edición del taller sobre accesibilidad. Se trata de una iniciativa que recorre escuelas públicas y privadas para reflexionar sobre las barreras físicas y culturales que deben superar diariamente los discapacitados. En este caso, participaron alumnos de los últimos años del secundario de la centenaria institución educativa.

Acerca de la propuesta, el titular de la cartera social, Gastón Hissa, detalló que se trabaja de manera vivencial y que emplean sillas de ruedas, bastones y muletas para realizar ejemplos prácticos. Además, señaló que el taller ha visitado cerca de treinta colegios. “La idea es ponerse en el lugar y la perspectiva de quienes tienen una discapacidad. Generalmente, transitamos por distintos espacios y no nos damos cuenta de que hay bicicletas y motos en las veredas, persianas abiertas, entre otros estorbos”, explicó.

Hissa agregó que el espacio se plantea “para pensar si vivimos en una ciudad y en una provincia inclusiva, que integra a quienes tienen alguna dificultad”. Y señaló que en cada encuentro ofrecen información sobre cómo actuar en la vía pública con una persona con discapacidad motriz, problemas visuales o discapacidades auditivas, entre otras, para poder comunicarse y ayudarlas.

Un ejemplo para ver mejor

Al inicio de la charla, los profesionales de Inclusión Social solicitaron a tres estudiantes que se vendaran los ojos voluntariamente para transitar parte de la jornada de ese modo y luego describir las sensaciones para sus compañeros. También, explicaron cómo ayudar en la vía pública. “Siempre hay que presentarse y consultar si necesitan ayuda”, recalcaron. Luego ofrecieron ejemplos de colaboración con una persona ciega y con alguien en silla de ruedas.

Señalaron que a veces pueden estar enojados y rechazar la ayuda, porque la discapacidad puede haber sido adquirida recientemente por enfermedad o accidente. “Hay que tener paciencia y tratarlos con dignidad y respeto. Esta charla apunta a incluir en la sociedad, a ser multiplicadores de esta idea para integrarlos. A tener empatía, que es la capacidad de ponerse en lugar del otro”, subrayaron.

Claves: facilitar los accesos y la autonomía

Sobre el concepto de accesibilidad, los especialistas de Inclusión Social explicaron que son las adecuadas condiciones del entorno que posibilitan a personas con capacidades diferentes el desarrollo de las actividades de la vida cotidiana sin restricciones. “La accesibilidad comprende un conjunto de elementos encadenados que permiten acceder, usar y salir con autonomía, facilidad, y sin interrupciones”, recalcaron.

En ese sentido, explicaron a los alumnos que es necesario eliminar las barreras físicas, culturales y comunicacionales, que dificultan su autonomía en diversos ambientes. En referencia a las barreras físicas, señalaron a los escalones, puertas y pasillos angostos, baños inadecuados e interruptores fuera del alcance. Las comunicacionales son la ausencia de información en lenguajes adecuados para personas ciegas, sordas, o con discapacidad intelectual. En lo que respecta a barreras culturales, explicaron que son los prejuicios, temores, mitos, o creencias e información errónea.

Nota y foto: Darío Calderón – Prensa Ministerio de Inclusión Social.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Rosana Freite.