Ruben Plaza (Lampre) se impuso en la etapa 20 de la Vuelta a España, 175,8 kilómetros entre San Lorenzo de El Escorial y Cercedilla en la que hizo buena una kilométrica fuga en solitario. Por su parte, Fabio Aru logró desbancar a Dumoulin y es virtual campeón de la carrera.

Hazaña de Rubén Plaza; Aru, virtual campeón de la Vuelta

Hazaña de Rubén Plaza; Aru, virtual campeón de la Vuelta.

Apenas iniciada la jornada, empezaron los ataques, que permitieron a Rubén Plaza (Lampre – Merida), Adam Hansen (Lotto – Soudal) Jaco Venter (MTN – Qhubeka), Lawrence Warbasse (IAM Cycling), Dani Navarro (Cofidis), Jay McCarthy (Tinkoff – Saxo), José Gonçalves (Caja Rural – Seguros RGA), Eduard Vorganov (Katusha), Moreno Moser (Cannondale – Garmin) y Yukiya Arashiro (Europcar) formar la fuga.

A sus espaldas, otro enorme grupo de 28 ciclistas se despegó del mayoritario, donde Giant encabezaba la marcha a un ritmo cómodo que permitió a los punteros abrir una brecha superior a los 12 minutos.

Gonçalves coronó Navacerrada pero no sucedió mucho más en esos primeros compases, cuya monotonía fue quebrada por el solitario intento de Plaza en la siguiente ascensión, primera pasada por la Morcuera.

El de Lampre no miró atrás y sostuvo su cabalgada en el extenso tramo llano entre las dos trepadas a la Morcuera, transformándose en el gran protagonista del día. Recién en la segunda ascensión al puerto en cuestión, Bennett y Dombrowski tensaron, desatando las hostilidades, pero fueron De Marchi y Visconti los que destacaron, colocándose en persecución del puntero.

A sus espaldas, Astana tomó el comando del mayoritario en la base del mismo puerto, para lanzar la tan esperada ofensiva en busca del maillot rojo. Landa puso un ritmo elevado con su jefe de filas a rueda, seleccionando notablemente el pelotón, donde Valverde fue de los primeros en flaquear.

Fue entonces que Aru se decidió y atacó seriamente, llevándose a Majka y Quintana con él. Cortados un poco más atrás, el líder Dumoulin y otros miembros del top 10 luchaban por contactar, algo que lograron casi todos, menos el holandés y Nieve.

En el descenso, Dumoulin logró recortar la desventaja considerablemente, pero cuando parecía que se uniría nuevamente a sus contrincantes, Aru recibió la ayuda de sus gregarios que iban en la escapada del día y se descolgaron para esperarlo. Entretanto, Plaza seguía como cabeza de competencia, seguido por Montaguti, Gonçalves, De Marchi y Visconti.

Aislado, el gigante holandés empezó a ceder terreno y, en simultáneo, el título de la Vuelta. El reloj empezó a correr y los segundos se convirtieron en minutos para el de Giant, que además, cayó varios puestos y salió del podio.

En la última subida del día, Cotos, Quintana salió decidido a buscar el 3° peldaño del cajón, pero Majka se defendió bien y se pegó a su rueda. Por su parte, Plaza seguía firme en la punta y coronaba la montaña, lanzándose cuesta abajo con 1:45 sobre sus perseguidores.

Con Plaza saboreando el éxito, la atención se centró en la renta obtenida por Quintana y Majka, convertidos en una amenaza para Rodríguez. Pero el dúo se quedó corto y, finalmente, no pudieron desplazar al catalán.

Tras 114 kilómetros de aventura en solitario, Plaza cruzó por la línea de arribo consiguiendo el triunfo, como ya hiciera en el Tour de Francia. Gonçalves fue 2° y De Marchi 3°, pero poco importó eso porque, minutos más tarde, llegó el flamante maillot rojo y virtual campeón, Fabio Aru, otro conocido de los puntanos puesto que visitó la provincia en 2013.

Emocionado hasta las lágrimas, el italiano celebró efusivamente, quitándose la espina tras haber acabado 2° en el Giro de Italia. Rodríguez y Majka lo escoltarán en el podio de Madrid, en tanto que Dumoulin flaqueó y cayó hasta la 6ª plaza.

Mañana se disputará la 21ª y última fracción, 98,8 kilómetros con salida en Alcalá de Henares y arribo en Madrid.

Texto y fotos: Pablo Palermo.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Jorge Gallego.