Ante la llegada de la temporada de mayor reproducción de aves, con el consecuente incremento de la venta clandestina de las mismas, el Ministerio de Salud emite una serie de recomendaciones para la población, a los efectos de evitar casos de psitacosis.

El Ministerio de Salud emite una serie de recomendaciones para la población, a los efectos de evitar casos de psitacosis.

El Ministerio de Salud emite una serie de recomendaciones para la población, a los efectos de evitar casos de psitacosis.

La titular de la cartera sanitaria, Marisa Pannocchia, refirió que “todos los años, aproximadamente desde septiembre, suele ser habitual el deambular de vendedores clandestinos ofreciendo aves, en su mayoría psitácidas, como catas y loros, entre otros; estos animales son transportados sin ningún tipo de cuidado y en estado de hacinamiento, lo que genera el riesgo para la circulación y transmisión de psitacosis”.

Pannocchia señaló que “advertimos de tal situación a la comunidad, a los fines de que estén alertas y se abstengan, principalmente, de adquirir aves mediante esta modalidad”.

La funcionaria recalcó que justamente debido a la compra a vendedores clandestinos, sin ningún tipo de medida zoonótica, ha redundado en ocasiones anteriores en brotes de psitacosis. La difusión de recomendaciones dio resultado al bajar los indicadores de los últimos años, por lo que nuevamente recurrimos a adoptar medidas preventivas para evitar cuadros de esta enfermedad”.

Por su parte, el jefe del Programa Epidemiología y Bioestadística, Cristian Cano, explicó que “todos los años trabajamos en la prevención de esta patología junto con el Ministerio de Medio Ambiente y las áreas de Zoonosis de distintos municipios, ya que es una tarea que demanda el trabajo en equipo para lograr un resultado eficiente”.

Cano detalló que la psitacosis es una enfermedad infecciosa aguda y generalizada, causada por la chlamydia psittaci, un tipo de bacteria que se encuentra en los excrementos de pájaros infectados.

“Se transmite a través de aves enfermas como loros, cotorras, papagayos, canarios, jilgueros y palomas. Esas aves, cuando están enfermas, eliminan chlamydias al medio ambiente a través de secreciones oculares, excrementos secos, secreciones respiratorias y polvo de las plumas, permaneciendo en el aire y son aspiradas por las personas, que de esta forma se infectan”, dijo el funcionario.

Síntomas:

“El cuadro clínico de la psitacosis puede variar de infección sin enfermedad evidente, a una enfermedad febril inespecífica, e incluso llegando a cuadros de neumonía”, precisó Cano.

“Esta última comienza con un cuadro de afectación general: hipertermia (cuerpo caliente), síntoma constante de dolor de cabeza, decaimiento general, fatiga y cansancio”, explicitó Cano.

“Entre las 24 y las 48 horas, comienza la tos con expectoración escasa, en general mucosa y viscosa. También pueden aparecer ictericia, con coloración amarilla de la piel, esplenomegalia (aumento del bazo) y alteraciones de la percepción. Si bien la enfermedad suele ser leve o moderada, a veces puede ser grave, especialmente en los adultos mayores y ancianos que no reciben tratamiento”, agregó el funcionario.

Tratamiento:

El responsable de Epidemiología y Bioestadística, precisó que “las personas con psitacosis deben recibir antibióticos durante 14 días. Los contactos de la persona enferma, sean familiares o compañeros de trabajo, deben ser controlados para identificar la aparición de síntomas en forma precoz”.

Como medidas de prevención, se aconseja no capturar aves y pájaros silvestres, ni comprarlos en la vía pública. Si el individuo tiene aves en el hogar, es preciso procurar que estén en lugares ventilados y con espacio suficiente, sin hacinarlas. Se recomienda también alimentar a los pájaros correctamente y mantener las jaulas limpias.

Además, no se debe permanecer largos períodos en habitaciones cerradas donde haya aves, ni introducir aves recientemente capturadas o compradas sin certificado sanitario en jaulas donde ya hay otras.

Nota y foto: Alfredo Salinas – Prensa Ministerio de Salud.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Rosana Freite.