Fue en el marco de un ciclo que organiza el Subprograma Mujer y Comunidad, para abordar el tema en escuelas públicas y privadas. La construcción de vínculos sanos es el eje central de la actividad.

Alumnos de segundo a sexto año participaron del ciclo de charlas para prevenir noviazgos violentos

Alumnos de segundo a sexto año participaron del ciclo de charlas para prevenir noviazgos violentos.

A un día de la marcha #NiUnaMenos, que se realizó en todo el país para reclamar por los femicidios y la violencia contra la mujer; los chicos del Instituto “Horizonte” tuvieron un espacio de reflexión sobre ese flagelo. Alumnos de segundo a sexto año participaron, este jueves, del ciclo de charlas para prevenir noviazgos violentos, organizado por el Ministerio de Inclusión Social a través del Subprograma Mujer y Comunidad.

Sobre la actividad, el ministro Gastón Hissa, a cargo de la cartera social, señaló que “esta propuesta que está recorriendo las escuelas públicas y privadas, está centrada en la construcción de vínculos sanos para evitar los noviazgos violentos. Se trabaja esta temática con adolescentes para concientizar y prevenir situaciones propias de la violencia de género y violencia familiar”.

Por su parte, la titular de Mujer y Comunidad, Cristina Bustos Fara, quien brindó la charla, explicó que “la violencia nace con una historia personal”, y puntualizó que muchas veces parte de estereotipos, así como también del machismo instalado culturalmente, que sustenta una supuesta superioridad de los hombres sobre las mujeres”.

La especialista proyectó en el colegio un video que muestra la relación de una pareja de adolescentes, y se puede ver cómo el varón revisa el teléfono de su novia y le cuestiona su forma de vestir. Al respecto, precisó que la violencia no se remite estrictamente a la agresión física, sino que se manifiesta también en el “control absoluto sobre el otro”. Dijo que eso “se suma a los celos” y se suele ingresar en un proceso en que “el otro es propiedad mía y no puede ni ver ni estar con otra persona”.

Junto a esas señales, la funcionaria refirió que puede aparecer la descalificación. “Jamás hay que permitirlo –enfatizó– ni justificar que eso pase”. Y manifestó que “en esto, las chicas tienen también la responsabilidad”.

Además, recalcó que “muchas veces, en los noviazgos adolescentes, el vínculo se vuelve muy fuerte y se deja de compartir con amigos o la familia”; pero subrayó que “lo ideal es mantener los espacios propios y la relación con las amistades”.
Sobre los síntomas de una relación conflictiva, Bustos Fara agregó que “hay que estar atentos al individualismo, al trato del otro como cosa, a la falta de proyectos individuales, al intento de cambiar al otro, a la actitud posesiva, a la impulsividad y el arrepentimiento. Y resaltó que “para contrastar esos vínculos es muy importante la autoestima, cuidarse a uno mismo”.

Acerca de cómo establecer una relación sana, detalló que “debe haber respeto por el otro, proyectos en común e individuales, espacios propios, no descalificación, ser uno mismo, cuidado del otro, diálogo, confianza, libertad, diálogo con pares y con la familia, tolerancia, y construcción de una pareja creativa”.


En el cierre de la actividad se enfatizó que el silencio en estos casos es la peor opción, por lo que se recomendó hablar del tema y si se está frente a una relación violenta buscar ayuda. Para ello, se indicó que el Subprograma Mujer y Comunidad brinda contención, asistencia y asesoramiento en el tercer piso de la ex Casa de Gobierno, por calle Ayacucho. Precisaron que también se puede consultar por teléfono a los números 0266 / 4451109 o 4451128.

Nota y foto: Darío Calderón – Prensa Ministerio de Inclusión Social.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Emilce Martínez.