Del 22 al 25 de abril, el cielo será una atracción para todos. Es que a simple vista, durante las noches, puede observarse la lluvia de las Líridas, un fenómeno que permite apreciar alrededor de 20 estrellas fugaces por hora. “La condición ideal para observar este espectáculo, es un cielo completamente despejado y libre de contaminación lumínica”, se informó desde el Parque Astronómico La Punta.

No se necesitan gafas especiales ni telescopios, basta con observar el cielo cuando haya desaparecido el Sol.

No se necesitan gafas especiales ni telescopios, basta con observar el cielo cuando haya desaparecido el Sol.

La antigua tradición de ver una estrella fugaz y pedir un deseo en silencio, sumará varios adeptos durante estos días. Es que del 22 al 25 de abril, el cielo será invadido por una lluvia de Líridas: un fenómeno que, a simple vista y con las condiciones adecuadas, permite disfrutar de un promedio de 20 estrellas fugaces por hora.

Las Líridas son una lluvia de meteoros de actividad baja, que provienen del Cometa Thatcher. El radiante se encuentra cerca de la estrella Vega, en la constelación de la Lira. La Tierra choca con los residuos polvorientos del Cometa, a una velocidad relativa de 49 km/seg. Los meteoros, cuyo tamaño no supera el de un grano de arena, llegan a la atmósfera terrestre y se desintegran mostrando como resultado rayas de luz, que no es otra cosa que el aire que se ioniza (se “calienta”) al paso de estas partículas.

Con un promedio de 20 estrellas por hora, no es una de las lluvias de meteoros más abundantes, aunque a veces pueden alcanzar las 100 estrellas fugaces por hora. Por esta razón, los expertos la señalan como “impredecible”. No se necesitan gafas especiales ni telescopios; basta con observar el cielo cuando haya desaparecido nuestro astro solar.

“Aunque el pico ocurrió el 22 de abril, las estrellas pueden observarse desde el 16 hasta el 26 del mismo mes. Estos meteoros suelen ser muy brillantes ya que atraviesan bastante la atmósfera terrestre”, informaron los especialistas del Parque Astronómico La Punta (PALP).

 

Nota y foto: Prensa Universidad de La Punta.