Juan Carlos Pianucchi suele tener un andar pausado y tranquilo, llegó desde su querida Villa Mercedes a Malvinas con las mismas expectativas que sus compañeros: Poder comenzar a cerrar las heridas que le dejó el conflicto de 1982.

Caminó los casi tres kilómetros que separan el aeropuerto de la ciudad con el faro, lo hizo con el andar pausado y la calma con la que recorre cada metro de esta isla. Adentro de la mole de hierro que fue a visitar, resguardado de las ráfagas de viento que soplan sobre el acantilado, se quejará alegremente de la cantidad de azúcar que sus compañeros demandan para el mate.

Juan Carlos le duele el sufrimiento de nuestros soldados

A Juan Carlos le duele el sufrimiento de nuestros soldados.

La calma se transforma en pasión cuando habla del conflicto. Se enoja. Se siente en el énfasis que le pone a cada palabra.

Este mecánico aeronáutico llegó a las Islas en el Portaaviones 25 de Mayo, estuvo en el teatro de operaciones hasta el 2 de mayo del ’82, luego del hundimiento del Belgrano, lo enviaron a Río Grande y a su nave, a Puerto Belgrano.

Uno de los principales motivos del viaje era conocer el lugar donde estuvieron sus compañeros, quería comprobar en la piel la crueldad del clima malvinense que debieron soportar los soldados. “Nosotros en el portaaviones teníamos frío, pero una vez que despegaban nuestros compañeros, podíamos guarecernos en una pieza durante una media hora. Siempre pensaba que acá no tenían donde guardarse, acá permanentemente estabas donde te tocaba, si estaban en un pozo se quedaban en un pozo y si estabas en el campo, te quedabas en el campo”.

El clima cruel ha sido impiadoso con nuestros soldados, “la gente no ha entendido lo que los chicos han pasado y sufrido acá” expresa Juan atravesado por el dolor.

Regresa a su Villa Mercedes convencido que los soldados que vinieron a la guerra la pasaron muy mal, recuerda a los tenientes Zubizarreta y Márquez, con ellos compartió las tareas en el combate, ellos nunca pudieron regresar de las Islas.

Cuando habla de sus camaradas caídos, rápidamente trae al recuerdo a todos los fallecidos en el conflicto. “Para los veteranos, el héroe está en Darwin. Los héroes están acá, no hay vueltas que darle, ellos son nuestros héroes y para toda la Argentina. Nosotros somos veteranos, excombatientes, y ahí termina lo nuestro. Héroes no”.

Enviados especiales:

Nota: Diego Masci.

Fotografía y edición: Marcelo Lacerda.

Video: Diego Masci – Marcelo Lacerda.