El encuentro se realizó en la Legislatura Provincial con el objetivo de brindar detalles sobre la Resolución Nº 38 de SENASA, que regula los movimientos de bovinos referidos a enfermedades como la brucelosis y la tuberculosis y que, de aplicarse, serán de gran perjuicio para los productores de la provincia.

Amondarain se reunió con los senadores provinciales

Amondarain durante la reunión con los senadores provinciales

El ministro del Campo, Gonzalo Amondarain, se reunió este miércoles con los senadores provinciales con el objetivo de brindar más información sobre la Resolución Nº 38 de SENASA (Servicio Nacional de Sanidad Animal), que regula los movimientos de bovinos en distintas provincias, incluyendo a San Luis, y que de aplicarse como lo pretende el organismo nacional será de gran perjuicio para los productores puntanos.

El encuentro se realizó luego de que los senadores mantuvieran un encuentro interno en la Cámara Alta, y tras la preocupación que generó la normativa, convocaron al ministro del Campo para que brindara más detalles y explicara las acciones que se están realizando desde el Ministerio del Campo al respecto.

En este sentido, Amondarain explicó que la nueva normativa se basa en modificaciones a las resoluciones 150/2002 (Control y erradicación de la brucelosis en todo el país y vacunación obligatoria) y 128/2012 (Plan nacional de control y erradicación de la tuberculosis en Argentina), y que plantea como fundamento que ambas enfermedades provocan perjuicios económicos en las explotaciones ganaderas, y que ambas son de características zoonóticas, disminuyendo la capacidad laboral del individuo y desmejorando su calidad de vida.

El ministro del Campo manifestó además, que en las sucesivas reuniones de la COPROSA (Comisión Provincial de Sanidad Animal), los miembros manifestaron su desacuerdo sobre la forma de aplicación de esta norma, y coincidieron en varios puntos sobre su inaplicabilidad en productores chicos, sobre todo en lo referido al análisis de Tuberculosis. A su vez, mediante reiteradas notas y llamados telefónicos al SENASA Central, Regional y Local, la presidencia de la COPROSA, ejercidas por el Ministerio del Campo, manifestó la importancia del abordaje sanitario de estas zoonosis, pero también su desacuerdo total con la forma de aplicación de la resolución.

La única respuesta obtenida por parte del organismo nacional fue la decisión de posponer la fecha de la aplicación de la norma por un lapso de seis meses (cuando el pedido de COPROSA fue por un año), argumentando la excepcionalidad por las situaciones climáticas que atravesó la provincia, y no por todas las especificaciones técnicas que se brindaron desde el Ministerio del Campo y la COPROSA.

Entre las muchas razones expresadas por estos organismos, se destacan:

Inviabilidad operativa, ya que un alto porcentaje de establecimientos pertenece a pequeños productores, sin instalaciones adecuadas, ni los medios necesarios para cumplir los requerimientos exigidos.

Costos de los análisis y de los reactivos, algo privativo para el pequeño productor que pretende comercializar su escasa producción.

Falta de información adecuada a los involucrados debido al corto tiempo transcurrido desde la aprobación de la resolución hasta su aplicación.

Inexistencia de suficientes laboratorios en la zona para afrontar la capacidad operativa necesaria.

Insuficiente provisión de reactivo para tuberculosis, sin asegurar que haya suficiente para todas las provincias afectadas.

Falta de profesionales en algunos puntos de la provincia para cubrir la demanda que la aplicación de la norma generaría.

Amondarain expresó que para fines de este mes se realizará una nueva reunión extraordinaria de la COPROSA, en la que se solicitará a todos los centros ganaderos de la provincia que eleven un informe sobre la posibilidad de aplicación de esta normativa en sus respectivas regiones para luego ponerla a consideración del organismo nacional.

 

Nota y foto: Federico Berardo – Prensa Ministerio del Campo.