Pablo Sobejano, presidente de la Federación, Fabricio Salas, entrenador del seleccionado puntano, y Juan Garro, jugador del U17, cuentan la experiencia vivida en el Argentino organizado por San Luis, del 13 al 18 de noviembre.

De izquierda a derecha: Juan Garro, Fabricio Salas y Pablo Sobejano

De izquierda a derecha: Juan Garro, Fabricio Salas y Pablo Sobejano

El 22º Campeonato Argentino de Selecciones U17 llegó a su fin. Momento histórico para la región: Mendoza ganó por primera vez un Argentino en formativas y San Luis hizo su debut en materia de organización en este tipo de eventos. Durante seis días, el futuro del básquet argentino pasó por la provincia. Se vieron partidos de gran nivel técnico y alto voltaje emotivo. Al torneo no le faltó nada: hasta tuvo una final con suspenso en los segundos finales. Impecable estreno como anfitrión.

Pablo Sobejano, presidente de la Federación de Básquet de San Luis, expresó su satisfacción por la tarea realizada, agradeciendo, en primer lugar,  el apoyo del Gobierno de la Provincia, a través del Ministerio de Deportes. “El desarrollo y crecimiento del deporte no puede lograrse sin la ayuda, en la logística, por parte del Estado. En San Luis el deporte está dentro de la política inclusiva que se lleva a cabo, entonces, se pueden hacer muchas cosas”, dijo el dirigente.

Sobejano agregó: “Hubo mucha gente en los estadios –El Ave Fénix y Sociedad Española- viendo a los chicos y, además, cada delegación trajo su gente: dirigentes de clubes, padres, amigos, que alentaron a los equipos; pero también conocieron nuestra provincia y tuvieron la posibilidad de recorrerla. Estoy seguro de que muchos de ellos volverán en corto tiempo, porque se quedaron sorprendidos con las posibilidades que encontraron aquí. De  eso se tratan los campeonatos argentinos: de integrar al país a través de una competencia deportiva”.

El entrenador Fabricio Salas quedó satisfecho con el rendimiento del equipo de San Luis. “Cumplimos el objetivo de vivir una experiencia de competición de máximo nivel, sabíamos del déficit físico y de altura que teníamos con respecto al resto, pero aquí vinieron las 11 mejores selecciones del país, muchas de ellas con jugadores que integraron los seleccionados argentinos, chicos que estuvieron en el Mundial U17 de Dubai en el mes de agosto -caso Merchant de Buenos Aires y Zurbriggen de Santa Fe, por citar algunos- y otros que a esta edad ya entrenan y juegan algunos minutos en Liga Nacional”, dijo Salas, quien continuó para dejar en claro cuál fue el verdadero valor de lo hecho por los chicos puntanos: “En nuestra zona nos tocó Buenos Aires y Santa Fe, que terminaron en el podio, y Misiones, octavo. Con Tucumán se nos escapó al final y pudimos ganarle a Santiago del Estero. Con todos ellos estábamos en desventaja, pero suplimos las diferencias con actitud y trabajo en equipo. Lógicamente que este tipo de roce es el que nos falta para seguir evolucionando, porque jugando con los mejores, se mejora. Nos falta mucho camino por recorrer, pero es ésta la dirección a seguir: ahora hay que darle continuidad al trabajo” puntualizó el coach.

Juan Garro y el momento decisivo del partido ante los santiagueños: la falta y luego el libre que cerró el partido.

Juan Garro y el momento decisivo del partido ante los santiagueños: la falta y luego el libre que cerró el partido.

Juan Garro fue uno de los jugadores de la selección de San Luis de rendimiento parejo durante el campeonato y selló la victoria ante los santiagueños desde la línea de libres: “Mi hermano Agustín vivió la experiencia de un Argentino y de jugar los Binacionales el mismo año (2007), ahora me tocó a mí pasar por las mismas sensaciones que él, salvo por la medalla que ganó (plata en los Binacionales de Mendoza), podemos hablar en el mismo idioma”, dijo el alero de Sociedad Española.

“Enfrenté a los mejores del país, jugadores de selección y de Liga Nacional, eso te da un plus en el rendimiento, uno quiere estar a la altura de las circunstancias” dijo Juan, quien finalizó diciendo: “la adrenalina que se generó en el debut, con tanta gente en la cancha, nos puso un poco nerviosos, y no hicimos todo lo que podíamos, pero es comprensible, les pasa a todos y a todo nivel. Luego, con el correr de los partidos, nos fuimos soltando y terminamos jugando dos muy buenos partidos con Tucumán y Santiago del Estero. Fue todo un aprendizaje, la experiencia acumulada en esta semana, aparte de ser inolvidable, te cambia: como jugador y persona”.

 

Nota y foto: Adolfo González