En San Luis el ecoturismo combina paisajes serranos únicos con actividades recreativas al aire libre. Recorridas en bicicleta, cabalgatas, baños de aguas termales o simplemente contemplar especies de flora y fauna nativa, son algunas de las atractivas propuestas que la provincia tiene para disfrutar de unos días de completo descanso.

Paisajes y relax en San Luis para estas vacaciones de invierno

Paisajes y relax en San Luis para estas vacaciones de invierno

Termas de Balde

La localidad de Balde se encuentra a unos 32 km de la capital de San Luis. Es una población nacida alrededor de la estación del ferrocarril, que le diera el nombre. Cuenta con dos complejos termales, uno municipal y  otro privado, denominado “Los Tamarindos”, donde se puede disfrutar de servicios de alto nivel.

La termeabilidad del agua en Balde es de 43º C y, desde el punto de vista terapéutico y tomando como base su composición química, es calificada como agua mineral especial debidamente alcalina, bicarbonatada, sulfatada, clorurada, sódica con presencia de litio, boro y silicato. Posee la propiedad terapéutica de obtener beneficios en distintas manifestaciones del reumatismo crónico, diabetes y enfermedades de la piel.

San Jerónimo es otra ciudad conocida por los beneficios de sus aguas termales que surgen a 451 mts de profundidad, a 39 ºC. En el balneario municipal se puede disfrutar del parque, que posee asadores y una pileta donde aprovechar las acciones terapéuticas tónicas, reconstituyentes y revitalizantes de sus aguas.

Como en el caso de Balde, se trata de un producto estacional por consumirse especialmente en otoño e invierno, debido a la alta temperatura de las aguas.

Salinas del Bebedero

Aquí se encuentra una extensa laguna de agua salubre que tiene una superficie de 7000 has. que en invierno se transforma en un increíble desierto blanco, el cual cubre una superficie de 5 km. de ancho por unos 15 km. de largo, con un metro de sal acumulada, por lo que se calculan unos 80 millones de toneladas de sal.

En este lugar es posible observar el proceso de producción de sal comestible, que se inicia con una etapa de estacionamiento y depuración natural en gigantescas parvas, para luego pasar a la etapa de lavado y centrifugado, y, finalmente, ingresar al circuito de secado y almacenamiento en grandes silos.

Las imponentes Salinas del Bebedero.

Las majestuosas Salinas del Bebedero.

La imponente Sierra de las Quijadas

Este Parque Nacional abarca unas 150.000 has, de las cuales 84.000 corresponden a la Reserva Nacional Sierra de las Quijadas. Estas se formaron por  plegamientos ocurridos hace 5 o 6 millones de años, formando parte de una región de especiales características geológicas.

La imponente Sierra de las Quijadas

La imponente Sierra de las Quijadas

Esta sierra ofrece un imponente paisaje de muros estratificados en varios tonos rojizos, donde es posible transitar por farallones, acantilados, cornisas y terrazas, observando los perfiles labrados por los siglos.

Declarado parque Nacional en 1991, atesora no sólo muestras representativas de  vegetación, sino también testimonios del pasado a través de restos arqueológicos de la cultura Huarpe y valiosos yacimientos paleontológicos, ya que hace 100 millones de años fue hábitat natural de pterosaurios y varias especies de dinosaurios.

Entre los atractivos destacados que posee este parque está el Sendero Interpretativo de Flora, el cual se encuentra a 8 km del ingreso al parque. Es un camino autoguiado que muestra toda la variedad de especies de la flora del lugar. El tiempo de recorrido es de 25 minutos y la longitud aproximada es de 855 m.

En el paseo están señalizadas distintas especies vegetales, como por ejemplo vidriera, rosetilla, jarilla, prendedor, pinchagua, clavel del aire, paloazul, puqui, vinagrillo, mancapotrillo, jarilla melosa opus pus, jarilla norte sur, cactus, oreja de gato,
algarrobo, chaguar, cardón.

Sitio Arqueológico

A sólo 10 minutos del ingreso del Parque, en automóvil, por un camino consolidado bordeado de chilcas, se encuentra el sitio Arqueológico. En este lugar existió un asentamiento de pobladores indígenas. Allí se conservan 23 hornillos de barro cocido como una notable evidencia de esta ocupación.

Sendero al Mirador

Desde allí se pueden observar diferentes puntos panorámicos de todo el Valle, una visual general, amplia y majestuosa, finalmente; y, en el trayecto, una muestra de diferentes trazas fósiles (huesos fosilizados, troncos petrificados y diferentes tipos de huellas de extrema fragilidad).

Sendero Huellas del Pasado 

Este paseo consiste de un trekking con descenso de 300 m al Potrero de la Aguada, hasta las huellas e improntas de saurópodos. Hace 130 millones de años los dinosaurios caminaban por las arenas y arcillas que se depositaban en una llanura. Ellos originaron las rocas sedimentarias que afloran en las 4000 has del Potrero. El plegamiento que elevó la Cordillera de los Andes, 25 millones de años atrás, también levantó estos estratos. Posteriormente, el agua y el viento erosionaron las rocas hasta formar el paisaje actual. La duración de la caminata es de dos horas.

Otra caminata, pero un poco más larga, es la que comprende el Sendero Farallones. Es un descenso de 500 m hasta el fondo del Valle Potrero de La Aguada. Aquí son cuatro horas de recorrido.

La entrada general al Parque Nacional Sierra de las Quijadas es de $35 para los turistas y $20 para los residentes de la provincia de San Luis. Los jubilados, menores y discapacitados entran sin cargo.

Los horarios de ingreso son de 8:00 a 19:30 y las tarifas para los diferentes paseos nombrados anteriormente son: Miradores $80; Huellas del Pasado $120 y Sendero Farallones $200, todos por persona.

Los guías se encuentran en el parque y sus horarios según la actividad son:

  • Huellas de 09:00 a 11:30.
  • Farallones  entre las 13:00 y13:30, salida.

Fuente: Ministerio de Turismo y Las Culturas.

Foto: Archivo ANSL