El equipo de San Luis tuvo su gran fiesta en la noche del lunes. Aunque sufrió un poco, ganó bien y sobre la hora, con lo que el triunfo tiene un sabor agregado. Ahora deberá ir a ratificar a Misiones sus pretensiones. Está a sólo 90 minutos de un ascenso. Deberá hacer todo bien para lograr la otra mitad del pasaje que lo lleve a la Primera “B” Nacional. El partido se jugará el próximo domingo a las 19:00.

Martín Blanco hace el "avioncito" después de marcar el gol del triunfo. El delantero ingresó desde el banco y festejó en el día de su cumpleaños.

Martín Blanco hace el “avioncito” después de marcar el gol del triunfo. El delantero ingresó desde el banco y festejó en el día de su cumpleaños.

Juventud Unida Universitario vive su hora más gloriosa desde aquel lejano 1979 cuando se dio el gran gusto de clasificar para el recordado Nacional de AFA, codearse con los más grandes del fútbol argentino y convertirse en el único equipo sanluiseño en logar tamaña proeza.

Hoy está a sólo un empate de clasificar a la Primera “B” Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino. Para ello deberá extremar los cuidados para no cometer errores y disponer de toda su táctica, técnica y temperamento de sus integrantes para afrontar un compromiso por demás complicado.

Empatando o ganando por cualquier cifra en Misiones, en principio el domingo a las 19, la “Juventus” o el “Juve” como lo prefiera, se habrá asegurado un lugar en ansiado torneo y en la historia del fútbol argentino.

Argumentos para hacerlo tiene y lo ha demostrado durante todo el certamen, siendo segundo en la fase regular –detrás del ascendido Ramón Santamarina de Tandil– y teniendo una espectacular última fase donde dejó en el camino a tres “pesos pesados” como Central Córdoba de Santiago del Estero, San Martín de Tucumán y la CAI de Comodoro Rivadavia.

De esta manera, Juventud ha acumulado los merecimientos necesarios como para ser el principal candidato, pero en el fútbol no siempre es así… y a veces, se deben canjear éstos argumentos por otros más prácticos como por ejemplo hacer un planteo mezquino y como resultado final suele arrojar un saldo positivo.

El equipo puntano no ha sido así durante todo el campeonato y siempre fue coherente con su estilo, el de ir a arriesgar para cosechar sus dividendos. Todo lo contrario sucedió con el elenco misionero que “se colgó excesivamente del travesaño” esperando un error del rival y apostando a un contragolpe que nunca llegó, incluso en el gol que se produjo por una distracción del local que estaba más compenetrado en festejar que en ponerle atención a los visitantes.


No obstante ello, el elenco sanluiseño supo manejar el momento y se recuperó de la mejor manera: marcando el gol del triunfo en el último minuto del tiempo adicional a través de Martín Blanco, el delantero que ingresó desde el banco de relevos y que estaba justamente cumpliendo años. Se regaló y le regaló a todo el público puntano la ilusión de ascender.

Casi 10 mil almas celebraron eufóricamente la conquista. Gritaron hasta enrojecer sus gargantas, se treparon a los alambrados, se abrazaron con el que estaba a su lado y hasta algún nostálgico se le “piantó un lagrimón” recordando aquella incursión del ´79-´80. Los más jóvenes, en tanto, disfrutaban a pleno del momento sabiendo que con nuevo “pasito” Juventud estará jugando en una categoría superior y ya tiene todo para hacerlo…

Nota: Jorge Scivetti

Fotos: Marcelo Lacerda