El 8 de mayo de 1828,  el entonces gobernador de Buenos Aires, Manuel Dorrego, sancionó la Ley de libertad de imprenta como respuesta a la oposición que de forma masiva y virulenta ejercían los unitarios desde la prensa.

La misma castigaba con multas y sanciones a las publicaciones que abundaban en calumnias e injuria.

El 8 de mayo de 1828, Manuel Dorrego, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, dictó la Ley de libertad de imprenta. Por ese  entonces, los unitarios hacían oposición de forma masiva y virulenta desde la prensa, convocando a terminar con el mandato federal.

Los hermanos Varela, Manuel Bonifacio Gallardo, Bernabé Guerrero y Torres, Juan Laserre, entre otros, daban vida a periódicos como El Mensajero argentino, El Tiempo, El duende de Buenos Aires, El porteño, El liberal, entre otros.

Dorrego, en cambio, venía defendiendo sus posiciones desde El Tribuno y luego con El Correo Político y Mercantil.

Esta situación fue la que preparó el terreno para la ley de Libertad de Imprenta, que castigaba con multas y sanciones a las publicaciones que abundaban en calumnias e injurias. Esta medida lejos de apaciguar la situación, enconó aún más los espíritus unitarios, que pronto lanzarían el golpe de estado contra Dorrego, poniendo al general Juan Lavalle a la cabeza del levantamiento.

LIBERTAD DE IMPRENTA

Fuente: Argentina.ar