Los investigadores compartieron los adelantos correspondientes a la segunda fase del estudio de la Huella Hídrica. Esto será importante en el diseño de los lineamientos de la política hídrica provincial.

Ana Carolina Herrero presentó ante el presidente de San Luis Agua, Felipe Tomasevich y los equipos técnicos del Ministerio del Campo y la sociedad estatal, la segunda fase del estudio sobre huella hídrica en San Luis.

Los adelantos en la medición de este indicador de consumo de agua dulce – tanto directo como indirecto – utilizado para la producción de bienes y servicios agro -industriales de la provincia, serán de gran importancia en el diseño de los próximos lineamientos de la política hídrica provincial.

El equipo, integrado por Ana Carolina Herrero, Diego Arévalo Uribe, la ecóloga urbana Luisina Molina y Federico Zuberman, ha avanzado en los últimos meses sobre la cuantificación del agua en la provincia de San Luis. Puntualmente, comenzaron a conocerse datos referidos al acopio y administración del recurso para, en base a dichos resultados, continuar la planificación de la política hídrica que el Gobierno provincial, desarrolla a través de San Luis Agua.

Esta unidad, que se define como el volumen total de agua dulce que se utiliza en las producciones, puntualmente es analizada en San Luis en lo referente al sector agro industrial, el que será empleado en función de una mejor gestión hídrica, tanto en la producción como en las cadenas de distribución.

Para disponer de una buena gobernanza y conservación de los recursos hídricos, el desarrollo de estos estudios resulta vital. “Los Gobiernos tenemos un papel crucial en la búsqueda de nuevas herramientas que nos permitan alcanzar una mejor gestión de los recursos hídricos. Por eso, todos los esfuerzos e inversiones referidos a estudios e investigaciones hídricas, son uno de los pilares en la gestión de San Luis Agua”, expresó Felipe Tomasevich, titular de la sociedad estatal y ministro del Campo.

Ana Carolina Herrero, exponiendo los avances de la segunda fase del estudio de huella hídrica en San Luis

Ana Carolina Herrero, exponiendo los avances de la segunda fase del estudio de huella hídrica en San Luis

Algunas Cifras

La producción de un kilo de ternera requiere 16.000 litros de agua.

Para producir una taza de café se necesitan 140 litros de agua.

La huella hídrica de China es alrededor de 700 m3 por año per cápita. Solo cerca del 7% de la huella hídrica de China proviene de fuera de China.

Japón tiene una huella hídrica total de 1150 m3 por año per cápita, alrededor del 65% de esta huella proviene de exterior del país.

La huella hídrica de EEUU es 2500 m3 por año per cápita.

La huella hídrica de la población española es 2325 metros cúbicos por año per cápita. Alrededor del 36% de esta huella hídrica se origina fuera de España.

De acuerdo a lo expuesto, los expertos en el estudio del cálculo de huella hídrica expresaron que desde hace 10 años que se habla de “agua virtual”, sin embargo, el cálculo de dicha huella es una práctica novedosa y aportará a la provincia la posibilidad de materializar el acervo de agua para la producción, basándose en el manual de la Water Footprint Organization, que estandariza las fases y métodos de elaboración del estudio.

De acuerdo a ello, las fases para el cálculo de la huella hídrica provincial son cuatro, siendo la segunda instancia la que en el día de hoy se presentó. Uno de los objetivos más sobresalientes de este estudio es el comprender la realidad actual y los escenarios de gestión y usos del agua, además del impacto del ser humano sobre estas actividades.

Fases del estudio

En la primera instancia del estudio, se mide el alcance del análisis y los sectores a investigar. El estudio de la huella hídrica implica el análisis de todo el territorio sanluiseño, observando y procesando datos primarios y secundarios de los sectores agrícola y pecuario. Dentro de las diversas divisiones que se pueden realizar a la hora de analizar los datos, se tendió entre ellas a elaborar minuciosamente una división geopolítica del mapa, a los fines de trasladar la información a las unidades ambientales e hidrológicas.

Uno de los aportes, entre muchos otros, fue el del mapa de la vegetación de la provincia; a los fines de actualizarlo lo más minuciosamente posible y esgrimir así un análisis sobre los sectores agrícola intensivo, extensivo y pecuario.

Ya hacia la segunda fase, el equipo que elabora el estudio examinó la huella hídrica de los cultivos, contemplando su rendimiento y, luego, el requerimiento hídrico de los mismos. Utilizando el programa informático CROPWAT, se aporta al mismo datos del clima, precipitación, cultivos, suelo, etc. Así, se identifican los rangos de precipitación de acuerdo a las cuencas de la provincia.

Observando que existen numerosas variables que inciden en el cálculo de la huella hídrica, se incluye además la variedad de zonas del mapa sanluiseño, las cuales difieren respecto de la temperatura, humedad, velocidad del viento y radiación. Entre las mencionadas variables, no se puede dejar de considerar el suelo, cuyas series son dominantes en alguna unidad cartográfica- descartándose muy pocas zonas, tales como los suelos salinos y montañosos-.

La segmentación para examinar la información primaria fue elaborada en base a las siete cuencas de la provincia y por departamento. Esta metodología utilizó además un alcance temporal del período 2006 a 2011. Sin embargo, de acuerdo al programa informático que se utiliza, se tuvieron que contemplar las precipitaciones década por década, además de las precipitaciones mensuales de los últimos años.

Finalmente, otra de las variables a tener en cuenta fueron los cultivos, contemplando las especies, época en la que se producen y la viabilidad de planteos en secano. La provincia se dividió en 219 unidades agronómicas, a los fines de tener la mayor cantidad de unidades para sectorizar y facilitar el estudio.