Ese es el caso de Sandra y su familia, compuesta por su marido y diez chicos. En la tarde del sábado recibió las llaves de su casa e instantes después se mudó en ella con todas sus pertenencias para pasar la primera noche en un hogar nuevo.

“Estoy muy contenta y muy feliz por mis hijos”, expresó Sandra. “No esperamos nada, estábamos ansiosos por cambiarnos”.

Esta familia, beneficiaria de una de las 300 viviendas entregadas este sábado en Villa Mercedes, vivía en una propiedad alquilada, lo cual demandaba una cifra importante de dinero por mes, además de privarlos de libertad en cuanto a las decisiones que generalmente se toman en familia para un hogar propio. El hecho de tener su vivienda les dio un giro completo a sus vidas y comenzaron a vivirlo sin esperar más tiempo.

Como ésta, cientos de nuevas familias ya están haciendo realidad el sueño de la vivienda propia, dando origen a un nuevo estilo de vida más confortable, más ameno y mucho más esperanzador.

Sandra, junto a su familia, viviendo el sueño del nuevo hogar.

Sandra, junto a su familia, viviendo el sueño del nuevo hogar.