Los propietarios de las 200 viviendas que se entregaron el jueves pasado, siguen ocupando sus nuevas casas y rápidamente algunos comienzan a construir sus rutinas en lo que será su lugar de toda la vida.

Del barrio Colegiales a La Ribera

“Nosotros alquilábamos en el barrio Colegiales, estábamos pagando un alquiler de 1300 pesos y la verdad es que no nos alcanzaba y algunos meses no podíamos cumplir con el dueño de la casa. Cuando nos dijeron que el jueves nos entregaban la nuestra, decidimos venirnos a vivir rápido para no tener que pagar más alquiler. El dueño nos dio hasta hoy para irnos, sino ya empezaba a correr el siguiente alquiler”, cuenta María Isabel Racca de 32 años de edad y con 4 integrantes en su núcleo familiar.

La nueva propietaria decidió inscribirse en el plan Sueños porque “Era la cuota que yo podía pagar y no quería llegar ajustada. Mi marido se defiende bastante bien con la albañilería y las cosas que faltan las va a ir haciendo él. Lo primero que queremos hacer es ponerle un piso”

Las viviendas del plan Sueños, no tienen algunos detalles que sí poseen las del plan Progreso. Por ejemplo, les faltan las persianas, el fino en las paredes y los cerámicos del piso, pero como en el caso de María Isabel la mayoría comenzará a completar esas comodidades con el ahorro que les permite no tener que alquilar más.

La familia Racca ya está instalada y todas las pertenencias fueron trasladadas entre el viernes y el sábado. “Todavía no hemos festejado con un asado. Tenemos que hacerlo en estos días, pero ahora viene mi tía y vamos a hacer tallarines con tuco”, cuenta María mientras riega el jardín de su casa ubicada en la manzana 7105.

 

Va cambiando el paisaje

El domingo por la mañana y desde muy temprano, el paisaje del sector en donde están ubicadas las viviendas de los 200 nuevos vecinos del barrio La Ribera, mostraba un movimiento inusitado para un día de descanso. El riego se tornó en una obligación cuando comenzó a soplar un fuerte viento del norte y los camiones y camionetas de mudanzas ya son moneda común en las arterias que lucen nuevas.

En algunos casos las familias están más avanzadas en sus tareas: ya se pueden ver rejas, aires acondicionados y hasta una pileta instalada en el patio de una de las casas.

En la manzana 7101 ya fue instalado un kiosco en la esquina. Sus propietarios dividieron el comedor en dos y pusieron un par de estantes en donde venden golosinas y gaseosas. Las plantas también comienzan a formar parte central del paisaje: flores, árboles y champas de pasto empiezan a darle un verde distinto a algunas viviendas del sector.

 

 

200 nuevos vecinos del barrio

200 nuevos vecinos del barrio

Los propietarios de las 200 viviendas siguen ocupando sus nuevas casas

Los propietarios de las 200 viviendas siguen ocupando sus nuevas casas