El programa Contextos de la ULP fomenta el trabajo con los libros, desde nivel inicial hasta los 9 años, en espacios de promoción literaria que instala en diversas instituciones. Para contar con la iniciativa sólo hay que entrar en contacto con el plan. 

Jardines maternales, escuelas, establecimientos de educación especial y centros de salud, en distintos puntos de la provincia, reciben la propuesta de Contextos, el plan de promoción de la lectura, de la Universidad de La Punta (ULP), que alcanzó los 345 espacios instalados donde despliega sus iniciativas. Se trata de “rincones de lectura”, que son el punto de encuentro para acercar a los chicos al mundo de las letras. En lo que resta del año se prevé instalar otros 35 rincones más en Villa Mercedes.

En cuanto a la estructura de cada rincón, los alumnos de nivel inicial y hasta los 7 años, trabajan en espacios diseñados con almohadones en forma de vocales y medialunas, y una biblioteca con 20 libros de literatura infantil. Para los estudiantes de 8 y 9 años, el lugar se ambienta con cuatro pufs, de 2 x 2 metros, y una biblioteca con 20 libros. Los alumnos de Educación Especial y los de los Centros de Salud cuentan con una biblioteca de 30 libros.

Mariela Hoc, responsable de Contextos, explicó que la selección de libros para cada espacio literario depende de la edad con la que se trabaje. “Hay libros de autores argentinos, españoles, colombianos, y de otros países. Todos los años seleccionamos el material y medimos la respuesta de los chicos, si hay una buena aceptación los dejamos y, si no, los cambiamos. Por ejemplo, tenemos uno de nuestra asesora Alicia Salvi, experta en literatura infantil y editora, que se adapta a la perfección con los alumnos”, precisó.

En la elección de libros para chicos especiales se buscan ejemplares con más imágenes, para no cargarlos con tanto texto. Además, se trabaja mucho para que los pequeños se sientan incluidos. Por ejemplo, se trabaja con libros que refuerzan la diversidad y la capacidad de compartir.

Con respecto al trabajo que se realiza con los más pequeños, Hoc manifestó que con nivel inicial se hace un periodo de adaptación, donde se habla con padres y docentes para sumarlos a la actividad de la lectura. Además, mensualmente se renuevan los libros, ya que se entregan sólo 20 unidades por biblioteca. “Tratamos de evitar el cuestionario que se da, históricamente, después de cada lectura, por ejemplo: ¿qué le pasó al personaje?, ¿qué hizo después?, etc. Se comprobó mundialmente que esto los aleja de la lectura, porque todos leemos con un fin. Esto los limita para saber ver si se continúa o no con la lectura”, detalló Hoc.

En lo referente a los centros de salud las lecturas no son estructuradas, sino que se hace un seguimiento y se acompaña con actividades como talleres para embarazadas y para chicos que van a los controles habituales. “Con las embarazadas apuntamos a que la futura mamá tenga un vínculo cercano con el bebé, leyéndole cuentos y cantándole”, explicó. A su vez, la responsable de Contextos contó que la semana pasada estuvo María de los Ángeles Iervolino, bibliotecaria del Hospital Garraham, y brindó una capacitación para agentes sanitarios y profesionales de la salud, que trabajan en la promoción de la lectura. “Actualmente estamos, aproximadamente, en 45 centros de salud de la provincia”, añadió.

En relación a los centros de educación especial, mencionó que se les dedica una jornada completa, porque algunos alumnos tienen facilidad para la lectura y a otros se les dificulta. De todas formas, afirmó, las escuelas se han involucrado positivamente con la iniciativa. “Los chicos trabajan muy bien, hacen títeres, inventan sus propias historias, entre otras actividades. Cuando nos visitó el reconocido ilustrador Istvansch, los alumnos se integraron perfectamente ya que el trabajo era manual y lo podían hacer de mejor manera”, aseveró.

La instalación de los rincones de lectura comenzó en el año 2007. Con el pasar de los años, estos espacios se modificaron en función de las necesidades. Por ejemplo, la primera biblioteca estaba amurada a la pared y se corría el riesgo de que se caiga, entonces se hizo una estructura móvil, y después resultó muy pesada. Hasta que se logró hacer una con ruedas, que son más sencillas para trasladar. “En cuanto a las letras, vienen desde 2007 e incorporamos las medialunas cuando empezamos con los chicos de 6 y 7 años, en 2009. El año pasado con alumnos de 8 y 9 incluimos los puffs. Esto es importante porque los chicos pueden leer solos, tranquilos y en un espacio de mayor comodidad”.

Cualquier institución interesada en formar parte de este proyecto tiene que enviar un correo electrónico a contextos@ulp.edu.ar, y describir con niños de qué edades trabaja, sin importar la cantidad, qué actividades hacen y de qué forma vincularían sus trabajos con la lectura. “Lo ideal es buscar un espacio que no sea el aula, porque los chicos tienen que vincular este nuevo lugar con la lectura”.

Se prevé instalar otros 35 rincones más en Villa Mercedes.

Se prevé instalar otros 35 rincones más en Villa Mercedes.