El Gobierno de la Provincia de San Luis tiene en ejecución 2.219 soluciones habitacionales en el marco de su política de vivienda, en obras que se desarrollan con fondos genuinos del tesoro provincial.

Desde 1983 a la fecha, la construcción de viviendas sociales es considerada como una política de Estado, rango que el gobernador de San Luis, CPN. Claudio Poggi, ha potenciado desde el pasado 10 de diciembre, al asumir como jefe del Ejecutivo provincial.

A la continuidad de los planes nacidos durante la gestión del anterior gobernador, Alberto Rodríguez Saá, se sumaron los planes Progreso y Sueños, originados ante el crecimiento demográfico registrado en los últimos años, y que se reflejó con la inscripción de 13.585 familias. De dicha cifra, ya se encuentran en plena ejecución 1.449 unidades en San Luis, en Villa Mercedes, la Villa de Merlo y en más de 30 localidades del interior.

El Gobernador ha exhortado a las empresas constructoras que dichas viviendas deben estar listas para ser habitadas antes de fin de año, “con el objetivo de poder brindar en la próxima Navidad en la casa propia”, ha declarado en reiteradas ocasiones el primer mandatario.

La política habitacional puntana es federal y también es plural, pues tiene en cuenta la condición económica de todos los sectores. Mientras que las cuotas de Sueños y Progreso son de $350 y $500, durante 2012 se implementó un nuevo plan, el Solidaridad, con cuotas de $75 y de $100. Esta variedad incluye el otorgamiento de terrenos y créditos en materiales para la autoconstrucción, implementándose en conjunto con los municipios y brindándose la asistencia técnica por parte de profesionales del Ministerio de la Vivienda.

Esta inversión del Estado, porque así se debe considerar la vivienda social, “es la mejor manera de distribuir la riqueza”, ha recalcado en reiteradas oportunidades el gobernador Poggi, ya que además hace las veces de activador o chispa que enciende el círculo virtuoso contrarrestando de manera anti cíclica la merma en la actividad económica. Esta inyección representa el movimiento económico, generando puestos de trabajo directo para innumerables familias e indirecto para otras tantas que proveen o asisten a la actividad central desde la logística hasta la producción industrial y artesanal.

A su vez el resultado final de esta fundamental política es la distribución del ingreso público, con un alto componente de subsidio en la cuota a pagar por el beneficiario en pos de los que menos tienen, en pesos y por 25 años, sin ajustes, brindando previsibilidad y seguridad a la familia, acompañando de esta manera el progreso con justicia social y cumpliendo el deseo más anhelado que es la casa propia.

El ministro de la Vivienda, Eduardo Enrique D’Onofrio, recalca que “la política habitacional es uno de los principales pilares de la actual gestión de Gobierno y se lleva a cabo con el esfuerzo mancomunado de todo el Estado. Desde la cartera a mi cargo nos encontramos abocados a cumplir a rajatabla lo que el gobernador ha sentenciado en numerosas ocasiones, que “cada uno de los inscriptos tendrá su vivienda”, cumpliéndose los tiempos estipulados gracias a una administración que destina el 50% del presupuesto anual a la obra pública”.

El funcionario recalcó que todos los planes que se anuncian en materia de viviendas son muy buenos, pero son mucho mejores si se ejecutan; porque mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar, como sentenciaba Juan Domingo Perón, quien ya en 1945 tenía muy en claro que “El Estado debe obrar desde el comienzo”, y que “la política habitacional era sinónimo de justicia social”.

“El Estado debe obrar desde el comienzo”

“Todos los que quisieron crear un régimen de la construcción fracasaron al creer que el Estado puede juntarse con toda la plata que invierte en la construcción. Eso no puede ser. Todos los que han querido hacer vivienda obrera con el propósito de cobrársela al trabajador han fracasado porque un obrero no puede pagarse la casa de acuerdo con el costo actual. Entonces, el Estado debe obrar desde el comienzo, en esta clase de planes, resignado a pagar el 50% del costo, que es lo menos que pueda hacer un gobierno por sus hombres de trabajo para que no vivan en covachas. Es esto una parte, diremos así, de medicina moral y corporal de los hombres de familia. De manera que el Estado, que gasta tanto en otras cosas, también puede gastar con el fin de dar a los obreros la vivienda higiénica a que tienen legítimo derecho.”

Juan Domingo Perón, 2 de Octubre de 1946.

Modelos de las viviendas sociales futuras.

Modelos de las viviendas sociales futuras.